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jueves, 14 de noviembre de 2019

Respondiendo a la página Chris Du Pond sobre la lógica y la trinidad


Respondiendo a la página Chris Du Pond sobre la lógica y la trinidad
Por Samuel Jaque Barrios



Me ha llegado una publicación de parte de un trinitario de una página conocida en temas de apologética cristiana, Chris Du Pond, escrita por Matias E. Arancibia, en la cual, se intenta encuadrar el trinitarismo con los principios lógicos aristotélicos, para intentar demostrar que la trinidad no es ilógica, sin embargo, al analizar sus justificaciones, vemos que esas justificaciones no logran cumplir su cometido, a continuación, presento el porqué en ella se hace una ineficiente justificación de su premisa:

La publicación que rebatiré está en el siguiente enlace:


1. Sobre el principio de No Contradicción
En el punto uno, el autor sostiene que no hay contradicción en el dogma trinitario, por cuanto el Dios es uno en "ser", y tres en "personas", es decir, un Dios que es uno y tres pero en distintas categorías referenciales. Y no tres y uno en una sola categoría, como por ejemplo sería; tres seres en un ser, o tres personas en una persona. En principio, esto suena correcto, si asumimos que los términos no son interdependientes, sin embargo, el autor olvida (quizás voluntariamente) definir el término "ser" y "persona", sabiendo que estos conceptos tienen una amplia variación en sus significados según el contexto. Por lo que se nos hace delicado criticar los enunciados (A y B) al no saber en definitiva a qué exactamente se refiere el autor. Debido a eso, acudiremos nosotros a las definiciones estándares de estos términos para fines de esta refutación, así "ser" es definido como "ente particular o sujeto referencial que se individualiza existencialmente sea físico o no"[1], y "persona" se define como "ser con capacidad de raciocinio y consciencia, con propia identidad"[2]. Y en este caso, "personalidad" es el "conjunto de cualidades que constituyen a la persona o sujeto inteligente"[3] de modo que la personalidad hace a las cualidades, y la persona al sujeto con estas cualidades, así, en consecuencia, una persona es un ser con personalidad, por ende, cuando hablamos de una persona, necesariamente estamos hablando de un ser, y lógicamente, si hablamos de tres personas, estaríamos hablando de tres seres y no de uno. Lo cual, es incompatible con la idea trinitaria que se nos ha presentado en la publicación, pues en estos términos, la trinidad es una contradicción, porque tres personas vendrían a ser tres seres, sin embargo, el autor de la publicación alega que el Dios solo es un ser, causando una contradicción lógica. Por lo tanto, el argumento no pasa la regla de la no contradicción.


2. Sobre el principio de Identidad
En el punto dos, el autor demuestra la inoperancia de la transitividad de los términos que representarían algebraicamente a las personas, de modo de que, cada persona no son el mismo, sino iguales, descartando una identidad transitiva, tal y como lo hace con el ejemplo de las dos monedas que esencialmente son iguales (identidad isológica o en esencia[4], de la misma especie) más no la misma moneda (identidad autológica o en sustancia[5]). Así, por ello, podemos ejemplificarlo con tres individuos de la especie humana, mientras que hay igualdad en esencia entre las tres personas, o "una esencia" (singularidad específica, o identidad isológica) común, los individuos como tal aunque siendo la misma esencia, se distinguen entre sí por ser entes distintos. Por eso que el autor termina este punto con "la transitividad es inaplicable". Dicho lo anterior, el punto problemático aquí no es respecto a las personas, sino más bien a las implicaciones que conlleva afirmar que el ser del Dios es el patrón divino de las personas, haciendo que el "ser del Dios" sea la esencia o naturaleza misma de las personas, o sea, se reduce al Dios a ser solo características o cualidades del sujeto, en este caso, el Dios deja de ser un ente o ser, y se atribuye como cualidad de los sujetos, lo cual, es equivalente a referirse a tres monedas distintas o a tres personas humanas distintas, donde la especie viene a ser "Dios", lo cual, no es el reflejo del concepto de la trinidad, ya que la distinción de las personas poseyendo cada una la cualidad de ser Dios, causa la multiplicación de la especie, y por ende, tres dioses. Así, por ejemplo, tres monedas con mismas características, son del mismo material o esencia, pero no la misma sustancia, causando tres entes iguales (tres monedas de mismas características materiales y técnicas).

Por otro lado, apartado de lo anterior, la ecuación que presenta el autor al final de este punto 2 es errado, pues para dejar de expresar transitividad, el autor separa los términos a través de comas (",") lo cual, en términos prácticos, es igual a la unión de estos términos, es decir, a la adición o suma. Por lo que causa que cada componente sea fracción del total (del ser), lo cual, es irreconciliable con la trinidad y con la explicación antes dada, ya que cada persona divina, según el trinitarismo, es el Dios 100% en sí mismo y no una parte o fracción. Hasta ahora, no existe ecuación conocida que pueda representar el enunciado trinitario.


3. Sobre el principio del tercero excluido
En el punto tres se presentan ejemplos para abarcar la regla del tercero excluido, el problema de ese punto es que se excluyen alternativas solo en determinados aspectos y no en todos, además, no excluye a todas las alternativas. El propósito del tercero excluido es que al presentar dos posibles opciones en una proposición contingente, y estas opciones deben ser contradictorias disyuntivamente, o es una o es la otra, pero no las dos. Sin embargo, el autor presenta un enunciado en determinado aspecto que no abarca totalmente el enunciado trinitario y lo respalda con citas bíblicas y presenta excluida determinada alternativa incompatible con el enunciado y la cita, algo que realmente es errado, pues existen otras alternativas que satisfacen ese enunciado. Por ejemplo, en el punto A se afirma "solo hay un Dios que es inmutable, eterno e indivisible y simple" y se descarta al "triteismo", no obstante, tal enunciado puede fácilmente ser compartido por el unicitarismo y el arrianismo, el cual sostiene la misma premisa en cuestión, por lo que excluir al triteismo no causa lógicamente que la trinidad sea la alternativa correcta. O sea, el autor se equivoca en hacer el tercer excluido, ya que este principio solo aplica bajo enunciados necesariamente duales y contradictorios, por ejemplo "Es el Dios en tres personas o no es el Dios en tres personas", además, el autor pretende hacer una suma acumulativa de anunciados con aparente soporte bíblico que al juntarlos, como una suerte de cadena, intenta validar a la trinidad, lo cual, ese es otro problema, no solo porque el mismo unicitarismo y cualquier otra doctrina podría hacer y aparentar validez si hace una conveniente selección de textos bajo su interpretación, sino también porque ese método solo funciona con demostraciones fácticas, hechos que pueden demostrarse y resolver la disyuntiva.

Esta cuestión más que ser abarcado en términos fácticos, debe ser abarcado en términos hermenéuticos, ya que los textos respaldatorios pueden ser igualmente usados por una o más doctrinas distintas, lo cual, dependerá de la interpretación. Y como demostración, tómese el siguiente ejemplo: "Jesús es el Dios verdadero o no es el Dios verdadero." No es el Dios verdadero según Juan 17:3, ya que al decir que su Padre es el único Dios verdadero, se excluye a sí mismo de serlo al aplicar el término "único" (exclusividad). Como vemos, aquí claramente se descartaría a Jesús de ser el Dios y por lo tanto significaría la invalidez del trinitarismo bajo el principio del tercero excluido, sin embargo, este texto por lo general sufre distintas interpretaciones por diferentes doctrinas que afirman la deidad de Jesús, por ello escapan de la conclusión del ejemplo dado anteriormente. En otras palabras, el tercero excluido siempre será correcto según quien lo esté aplicando pero puede ser incorrecto por quien lo critique, pues el respaldo para sustentar el enunciado, es la biblia, y ésta, desafortunadamente está sometida a múltiples interpretaciones aun en un solo texto. Por lo que este punto queda a discusión doctrinaria.


En resumen, en el punto uno, se asume al Dios como un ser y tres personas, pero la justificación carece de una correcta demostración semántica, lo cual, es esencial para validar la lógica de los enunciados A y B, y al definirlos, se pone en evidencia la contradicción lógica ya que asumen al Dios como un ser, pero al hablar de tres personas, definitoriamente se apela a tres seres. En el segundo punto, aunque esté correcto en la no transitividad de las personas, hace su justificación incompatible al punto uno, aquí, indirectamente no se asume al Dios como un ser, sino como en función de esencia, lo cual, estos son conceptos distintos, y al asumirlo como esencia, causa que las tres personas sean equivalentes a tres Dioses y no a uno. En el punto tres, se hace irrelevante aplicar este punto, ya que la demostración variará según los textos bíblicos respaldatorios que se citen y su respectiva interpretación, y estos, son en sí mismas cuestionables y sujetos a diversas interpretaciones, por lo que el debate se traslada a temas hermenéuticos y no fácticos.




NOTAS
[1] Ser (como sustantivo): Ente particular o sujeto referencial que se individualiza existencialmente, independientemente de que sea físico o no. Puede leerse una definición más detallada en:

[2] Persona: Ser con capacidad de raciocinio y consciencia con identidad propia. Ver definición ampliada en:

[3] Personalidad: Conjunto de cualidades queconstituyen a la persona o sujeto inteligente. RAE. Acep. 8. Disponible en línea en:

[4] Esencia: Conjunto de características que hacen ser lo que es. Aristóteles lo llama sustancia segunda. Lo universal. Ampliación de concepto:

[5] Sustancia: Donde residen o inheren el conjunto de características que hacen ser lo que es. Aristóteles lo llama sustancia (substancia), o sustancia primera. Lo particular. Ampliación de concepto:




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viernes, 28 de junio de 2019

Tres Personas; Una Naturaleza. Una pseudoexplicación de la trinidad


Tres personas; una naturaleza
Una pseudoexplicación de la trinidad
Por Samuel Jaque Barrios



La mayoría de la doctrina trinitaria comúnmente intenta explicar la idea de la trinidad apelando a los términos "persona" y "naturaleza" (y "ser") para cargarle un sentido lógico al concepto, al presentar términos distintos, y lo que hace es aseverar que la trinidad es; tres (3) personas, en una (1) naturaleza, pretendiendo construir así un concepto lógico del trinitarismo, ya que, como sabemos, no podemos conciliar valores desiguales como si fuesen iguales, es decir, tres(3) personas(p) o seres que son una(1) persona(p) (3p=1p), porque causaría una contradicción lógica, por lo que a cada término numérico de la fórmula se le atribuye una categoría descriptiva distinta, entonces,  los "tres"(3) entes se identifican con "personas"(p) o "seres", y el ente "uno"(1) se refiere a "naturaleza"(n), lo cual, son semánticamente referentes de categorias distintas, que consecuentemente significa que el Dios es; tres(3) personas(p) en una (1) única y misma naturaleza(n) (3p=1n), el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo equivalentes a un solo Dios, así se elimina la incoherencia. En otras palabras (si queremos imaginarlo), tratando de formar a tres personas que comparten una naturaleza como si esta naturaleza que es Dios, fuese una especie de energía o alguna clase de materia divina o espiritual constitutiva escindible que forma o compone a las tres personas dotándolas inherentemente de las cualidades omnipoderosas características de deidad sin dejar de ser un solo Dios, significando así, un único Dios en tres personas. Eso sin duda cumple su cometido en confeccionar una idea completamente lógica que abarca unidad en tres personas, sin embargo, al mismo tiempo al hacer esto, causa que se alejen del correcto concepto de la trinidad y por consecuencia, dejen de explicarla, haciéndola insuficiente para describirla, creando una pseudoexplicación, ya que la nueva idea construida, no implica a una trinidad en sentido estricto.

Como ya en otras ocasiones se ha tratado esto, no es posible conciliar el concepto de la trinidad con la lógica matemática, y se ha dejado claro en el artículo titulado "La Trinidad y el Razonamiento Lógico" presente en esta página y que he adjuntado al final de este artículo. En esta ocasión, nos enfocaremos en el área lingüística del argumento. Los trinitarios, al apelar a tres personas en una naturaleza, se alejan del concepto de la trinidad, ya que esta nueva idea concebida, no implica trinidad, porque estaríamos afirmando que Dios es una naturaleza en tres personas, lo cual, no tiene sustento bíblico, ya que el Dios no es una naturaleza, las escrituras nos enseñan claramente que el Dios (YHWH) es un único ser divino, con una sola personalidad individual (Dt 4:35, 39; Sal 18:31; Isa 43:10-11; Jn 17:3; 1 Cor 8:4,6), un ser individual y excepcional que se distingue de otros seres, aun del mismo Jesús, su Hijo (Ro 15:6; 2 Cor 1:3; 11:31), y ciertamente, el término "ser" y "persona" no son lo mismo, ni "ser" y "naturaleza", pero tienden a confundirse en el discurso trinitario, y este es uno de sus más comunes errores, la carencia de comprensión de estos términos, para entender esto, debemos conocer las definiciones de estas palabras y la relación entre ellas, y eso es lo que haremos aquí. Pero como he señalado, no nos referiremos a la lógica aritmética o matemática de las entidades entre sí, para eso está el artículo antes mencionado, sino que nos referiremos en forma breve al aspecto y coherencia semántica de los enunciados.

El término "ser" es el ente, es la entidad real, es decir, es aquello que “es” que tiene existencia real; forma parte de la realidad, y se distinguen de otros seres según su naturaleza, cantidad e identidad. Mientras que "naturaleza" (o "esencia") es aquello que caracteriza a un ser o ente, las características y propiedades inherentes que lo hacen ser lo que es. Por otro lado, "persona" es un ser con poder de raciocinio y cuenta con consciencia e identidad propia. Dicho esto, ahora sí entenderemos de manera correcta al Dios, no como una naturaleza, sino como; un ser, ente o entidad; con personalidad (persona), porque es un ser con raciocionio, consciencia e identidad propia; de naturaleza divina (o espiritual). Por esto, toda persona es un ser y tiene naturaleza determinada. La naturaleza son las características constitutivas del ser, por eso, cuando nos referimos a ella, no nos estamos refiriendo a un sujeto (ente) en particular o persona/s, sino a las características determinadas y diferenciadas de una especie de ser/es, según de que o quien hablemos. Así, a modo de ejemplo; Juan es una persona humana, lo que significa que es un ser de naturaleza humana, el cual está dotado de personalidad determinada (persona). Ahora, si lo aplicamos a un ente celestial diremos; el Dios es una persona divina (o espiritual), lo que significa que es un ser de naturaleza divina (o espiritual), dotado de personalidad determinada (persona).

Con esto, ya podemos entender que si queremos referirnos al Dios (YHWH) como si fuese usa esencia o naturaleza, sería semánticamente incorrecto, debido que, si decimos eso, estamos refiriéndonos a cualidades o características determinadas y no a un ser determinado, y a cada ser o persona que se le atribuya ser "Dios" sería distinto de otro, y por ende, otro Dios, por lo que al reconocer al Padre, al Hijo y al Espiritu Santo como tres personas, y que cada una de ellas es Dios en sí mismo, es prácticamente afirmar que son tres Dioses, ya que "Dios" pasa a ser la naturaleza divina constitutiva de estos seres distintos. Así mismo, si decimos que Juan, Pedro y Marcos, son tres personas que pertenecen a una misma naturaleza, que son de una sola naturaleza, la humana, solo estamos diciendo que cada uno es humano, porque cada uno tiene o lleva en sí mismo la naturaleza humana, pero siguen siendo tres entes distintos, tres personas humanas, y no un humano, y lo único que los une o los designa como iguales es su naturaleza constitutiva, pero no en un sentido de ser una misma entidad entre ellos, sino en ser entes de una misma especie. Esta lógica de los trinitarios resulta muy distinto al correcto concepto de una trinidad, el cual es; tres personas divinas distintas que son Dios completamente en sí mismas cada una, y que forman un solo Dios entre ellos.

Como vemos, sostener que el Dios es una naturaleza en tres personas, conduce irremediablemente al politeismo, y no satisface la definición de la trinidad. El Dios es un Ser inteligente unipersonal y autosuficiente, que no es una naturaleza, sino que su Ser tiene una naturaleza, la divina (espiritual), por lo tanto, es un ser divino, que tiene la propiedad de ser eterno y todopoderoso a diferencia de los demás seres divinos (espirituales) que son creados por él, es por eso que él ostenta el título jerárquico de "Dios" y además, el único Dios, porque es el Ser supremo y el único supremo, es decir, que él está sobretodos y nadie está sobre él ni nadie es igual a él, además de ser el creador de todo lo que existe. Misma naturaleza divina a la que pertenecen los demás seres espirituales (ejemplo; ángeles), y que un día los redimidos alcanzaremos, como ya se ha explicado en el artículo "Los redimidos serán divinos", que se encuentra en esta página y que he adjuntado al final de este estudio.

En conclusión, el término "Dios" no hace alusión a una naturaleza, ni el término "naturaleza" se refiere a una especie de masa o energía espiritual que une y compone o se distribuye en tres personas o seres, sino que el Dios es un ser con identidad particular, de naturaleza divina (y con jerarquía suprema), por lo tanto, lógicamente, es un ser inteligente divino unipersonal.






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domingo, 26 de mayo de 2019

La Trinidad y la Lógica



La Trinidad y El Razonamiento Lógico
Por Samuel Jaque Barrios


Puedes ver este estudio en video



Dentro de la comunidad cristiana trinitaria, respecto a la validez lógica del concepto de la santísima trinidad, predominan dos afirmaciones opuestas entre sí, aquella que sostiene que la trinidad no puede ser entendida por la mente humana ni se puede concebir por la lógica y la razón, y que por lo tanto, no tiene sentido tratar de representarla en estos términos. Por el otro lado, tenemos la afirmación contraria, que sostiene que el concepto trinitario es lógicamente válido, y que por lo tanto, puede ser concebida por la mente humana racional. Este artículo está dirigido principalmente al grupo de cristianos que sostiene esta segunda afirmación. Haremos un breve y sencillo análisis de la consistencia lógica de los enunciados del concepto de la trinidad, para demostrar que tal doctrina no puede sostenerse racionalmente, debido a su incoherencia o invalidez lógica, además, usaremos de complemento unas simples representaciones algebraicas básicas y un ejemplo para hacer más ilustrativo el análisis y pueda ser comprendido con mayor facilidad. Se comunica desde ya, que este breve análisis no se refiere a la biblicidad o no de esta doctrina, sino a la validez lógica y semántica de su premisa principal.

Representaremos cada término con los siguientes signos alfabéticos:

    Dios         = E
    Padre      = A       
    Hijo         = B     
    E. Santo  = C     

Según la doctrina trinitaria (basados en el credo de Atanasio principalmente): Hay tres (3) personas o seres divinos distintos; el Padre (A), el Hijo (B) y el Espíritu Santo (C). Y nos dice; El Padre es Dios (A = E), el Hijo es Dios (B = E),  el Espiritu Santo es Dios (C = E). Pero luego nos dice que, no son tres (3) Dioses (E), sino un (1) solo Dios (E). Al reunir esta información, surge la cuestión de su validez lógica, ya que muchos se preguntan, cómo puede Dios ser uno y a la misma vez tres personas, lo que aparentemente puede ser contradictorio,  lo que seguidamente para entenderlo, necesariamente debemos pregutarnos, qué es Dios entonces, y solo respondiendo esta pregunta, podremos analizar su validez lógica, pues, si el Dios fuera una mera organización de seres, o un grupo de estas tres personas, el problema estaría resuelto para algunos, pero significaría que Dios solo es el nombre o título formal de este grupo de seres divinos, de la misma forma que cualquier organización de cualquier otros seres o personas, como una empresa, un club de fútbol, un equipo de bailarines, o como cualquier otro nombre o título del que se vale un grupo de personas para hacerse llamar. Sin embargo, sabemos muy bien que la biblia no presenta al Dios como un mero título,  y sobre todo, no refleja el credo trinitario antes recitado. Por eso, es pertinente centrar este análisis basándonos en qué concepción tenemos de aquello que llamamos "Dios", para ello, existen dos hipótesis posibles para interpretar ésto, y así analizar su validez.

1.- La primera hipótesis es considerando el término "Dios" como una esencia, es decir, en función de adjetivo, como si fuese una naturaleza, ya que por definición "esencia" es naturaleza; las propiedades y características de una entidad que lo hacen ser lo que es[1], y no como un sustantivo o título que representa a la entidad misma. Si asumimos esta hipótesis, entonces, necesariamente concluiríamos que hay tres Dioses, ya que la esencia o naturaleza, solo determina cómo es ontológicamente la entidad a la que se vincula (identidad isológica), y no quién es esta entidad, lo que causa que a estas personas (en este caso, tres) solo se les atribuya la naturaleza en cuestión y no que sean uno o formen uno entre ellos. Veámoslo ilustrativamente de la siguiente manera.
                          
Todos poseen la naturaleza "E":

      A = E           
      B = E                     
      C = E  

Al ser "E" no una entidad con valor cuantitativo, sino cualitativo de la entidad, debe sujetarse al valor unitario de la entidad a la cual pertenece esta naturaleza, por lo tanto si unimos cada entidad sería:

       A + B + C 

Pero al ser todos "E" es equivalente a representarlos así:

       A + B + C = E + E + E  

Lo que es igual a:

       A + B + C = 3E

Resultado: Tres (3) Dioses (E)

Ejemplo: Tres hombres, la esencia o naturaleza de los tres hombres es la humana (H). Entonces, tres hombres humanos. Por más que tengan o compartan la misma esencia, son tres (3) humanos (H) y no un (1) humano (H). Por lo tanto, esta hipótesis es inaplicable a la doctrina de la trinidad. Esta hipótesis también se desarrolla en forma particular en el artículo titulado "Tres personas: Una naturaleza. Una pseusoexplicación de la trinidad"

2.- La segunda hipótesis es considerando el término "Dios" como una entidad o ser, es decir, en función de sustantivo, como el Ser divino supremo creador de todas las cosas, entendiendo ser como, ente particular o sujeto referencial que se individualiza existencialmente sea físico o no[2]. En este caso, si decimos que hay un solo Dios, concluiríamos lógicamente que los tres seres divinos realmente son un solo ser, el mismo ser (identidad autológica), y no tres. Ya que al ser "Dios" un ser, el valor que se les atribuye a las entidades es un vínculo de identificación, es decir, se les identifica con este ser, por lo que es lo mismo a decir que son este ser. Podemos representarlo de la siguiente manera.

Todos son "E":

      A = E                   
      B = E                
      C = E                 

Al ser todos el ser "E", se les atribuye el mismo valor cuantitativo y se les identifica con él, es decir, responden a quiénes son estas entidades, lo que causa que todos sean el mismo:

       E =A = B = C 

Resultado: Todos (A, B, C) son el mismo (E).

Ejemplo, una cantidad cierta y determinada de agua, esta masa la podemos tener en líquido, también en gaseoso y en sólido, pero no los tres estados simultáneamente en esta misma masa. Esta masa seguirá siendo la misma masa aunque cambie de estado.  Por lo tanto, esta opción es inaplicable a la doctrina de la trinidad. (Pero sí aplicable al concepto dogmático del unicitarismo: un ser; tres manifestaciones)

Considerar en esta misma hipótesis que tres seres son el ser que es el Dios subsistiendo entre sí (tres seres en uno), causaría una contradicción lógica, ya que no pueden existir tres seres que son un solo ser simultáneamente. Algo que por lo general es entendido y advertido por la mayoría de trinitarios. 

Para ir concluyendo lo antes dicho hasta aquí,  hemos demostrado que las opciones lógicas aplicables a las dos posibles concepciones del término "Dios" no son compatibles con el concepto de la doctrina de la trinidad. Esto demuestra que el anunciado trinitario no puede representarse lógicamente. Un artículo relacionado donde encontrarás un planteamiento de estas dos concepciones trinitarias simultáneamente es el artículo titulado "Respondiendo a Chris Du Pond sobre la lógica y la trinidad" donde se analiza el concepto de la trinidad en contraste a los principios lógicos aristotélicos.

Antes de terminar, ya que he presentado formulaciones algebraicas de complemento, se hace necesario mencionar lo siguiente. Es muy probable que, quienes son trinitarios, consideren y/o hayan leido o escuchado que la trinidad puede representarse bajo la ecuación la "1 × 1 × 1 = 1", usada específicamente por algunos cristianos para demostrar que la doctrina de la trinidad es lógica, y que en este momento la tengan en mente. Sin embargo, esa formulación no es usada aquí (ni nadie con nociones básicas de la aritmérica lo haría en estos plantemientos semánticos), debido a que carece de representatividad fáctica. Es cierto que es una ecuación lógica, y que además, podemos atribuirle a sus factores las identidades y valores de los dos casos hipotéticos expuestos anteriormente si queremos ir más lejos. No obstante, el problema de esta formulación es que no puede aplicarse fácticamente en esta determinada situación, debido a que la relación multiplicativa no puede usarse entre personas (entre una persona y otra), ya que las personas (y las cosas) no pueden cumplir la función del factor "multiplicador" (cantidad de veces en que ha de repetirse el factor  o coeficiente "multipicando") en una relación entre ellas, sino que solo pueden cumplir la función del factor "multiplicando" (el valor que ha de repetirse la cantidad de veces que indique el factor "multiplicador"). 

Cuando hablamos de la multiplicación, recordemos que, tenemos un factor que es repetido determinada cantidad de veces según el valor del otro factor que lo acompaña, por ejemplo, "2 × 3", entendemos que el valor "2" debe repetirse 3 veces (o al revés, dada la conmutatividad), dando como producto "6", así mismo, podemos asumir que 2 son personas o cosas, de modo que al multiplicarlas por 3 (veces), nos dará una cantidad de 6 personas, sin embargo, el factor "3" no puede sustituirse por personas, ya que representa la cantidad de veces, de lo contrario, quedaría como, 2 personas multiplicadas por 3 personas, y no tendría solución, ya que no podemos multiplicar una persona por otra persona. De este modo, si le queremos atribuir las identidades de la trinidad, no podremos realizar la multiplicación, pues no podemos multiplicar "Padre (A) × Hijo (B)", ni seguir configurando esta formulación sin caer en el absurdo más que mantener la misma relación algebraica, o sea, un producto de "A × B". De modo que es válido aplicarla para términos alfanúmericos o entidades abstractas, pero no para entidades reales como personas o cosas. Es por ello que en estos planteamientos antes usados para las dos concepciones hipotéticas del término "Dios" se usa la suma o adición, porque representa la unión de los seres o personas, lo cual es posible fácticamente y la forma idónea de relacionarlos entre ellos.







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La falsa analogía del ser humano y la trinidad


¿La composición del ser humano puede ser usada como analogía para el concepto de la Trinidad cristiana?
Por Samuel Jaque Barrios



Una de las comparaciones más comunes usadas para ejemplificar a la doctrina de la trinidad es el ser humano como analogía respecto a su unidad compuesta, en que, el ser humano está compuesto, supuestamente, por tres partes, y la Trinidad también (aunque nosotros no creemos que el ser humano está compuesto por tres partes sino solo por dos, pero vamos a suponer hipotéticamente que es tripartito). Aquí presentaré tres errores de esta comparación que demuestran que es una falsa analogía.

Como primer error diremos que, mientras que en el ser humano es necesario que cada parte esté junto a la otra para que se forme éste y que cada parte no es el ser humano en sí mismo, en la Trinidad no se cumple esto, pues esta doctrina sostiene que cada persona divina es el Dios por completo o en sí mismo, por lo que la composición de la unidad formada de la trinidad es de una manera distinta, me explicaré; El ser humano, en este caso hipotético, está compuesto por el alma, el cuerpo y el espíritu, que podemos representar así para ilustrarlo: A+B+C=X. Donde A es el alma; B es el cuerpo; C es el espíritu; y X es el ser humano. Si falta una de las partes, no se puede formar el entero del total o resultado de la suma que es el ser humano (X). También, en este caso A no es X ni ninguna de las partes es X en sí misma.  Si falta A el producto es B+C = X-A, por lo tanto, no forma X. En cambio en la trinidad, cada persona es Dios por completo y a la misma vez forman al Dios juntos, es decir, es el Dios tanto una persona sola como las tres juntas, en este caso, esto no tiene representación lógica  porque el valor de una parte es también el valor total de las tres partes juntas, es decir, A+B+C=X, donde A es El Padre; B es el Hijo; C es el espíritu; y X es el Dios como resultado, pero luego, se sostiene que A es completamente X, como también cada parte particularmente, en este caso la comparación es incogruente matemáticamente. Además de ser incongruente, ya que A es X, y A+B+C tambien es X, esto causaría que A (y los demás sumandos) tengan dos valores distintos a la misma vez para un mismo resultado, causando una contradicción lógica. (Esto además de demostrar un error en la comparación, prueba que la trinidad es ilógica). 

Como hemos dicho antes, hemos asumido hipotéticamente que el ser humano es tripartito (compuesto por tres partes), solo en con el fin de demostrar que una tripartidad no es comparable con la trinidad, por las razones antes presentadas. Pero nosotros realmente sostenemos que el ser humano es bipartito o dicotómico compuesto por dos partes, porque que en nuestra opinión, realmente no existe tal aspecto de comparación entre una tripartidad del hombre con la idea de la trinidad. Para mayor información sobre la composición del hombre, puede ver el artículo relacionado titulado "La dicotomía del ser vivo".

Continuando con los errores de la compración trinitaria, el segundo error es el siguiente. Mientras que la idea de la trinidad sostiene que cada persona que forma al Dios son de la misma esencia, es decir coiguales en esencia, el ser humano no cumple esto, ya que el ser humano está compuesto por fracciones de distintas esencias, mientras que el cuerpo es de esencia humana, el espiritu es de esencia o naturaleza espiritual, por ende, esta compuesto por partes de distintas esencias, es decir, no son coiguales.

Y para terminar, como tercer error podemos decir que, mientras la trinidad esta formado por tres entes conscientes, inteligentes e independientes entre sí en cuando a subsistencia (porque cada uno es Dios por completo en sí mismo), el ser humano no, por ejemplo el cuerpo no es un ser inteligente distinto del Espíritu, es más, estos dos deben estar juntos para que se forme un ser inteligente. El cuerpo sin el espiritu deja de ser, no es un ente con inteligencia personal o independiente. Distinto a como sucede con la trinidad, que cada persona divina tiene su propia inteligencia, y es un ser distinto del otro.






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Por Samuel Jaque Barrios




Es evidente, y esto hay que reconocerlo con humildad y honestidad, la biblia siempre presenta a Jesús como un ser distinto del Ser Supremo, el Dios (sustantivo), a quién se le distingue como un ser que es su Padre y su autoridad, su propio Dios (Jn 20: 17; Apoc 3: 12), presentados como Padre e Hijo. Y no hay razones para pensar que son el mismo ser, ya que las expresiones y la literalidad de los textos son evidentemente claros en que son dos seres distintos, sobre todo cuando el mismo Jesús se dirige a él como su Dios, le habla, le ora, le alaba y lo alude, distiguiéndose a sí mismo de él, y no es que habla con el Padre únicamente, en el sentido de que se dirige a la primera persona de una trinidad, sino que, como dije antes, que él mismo considera a su Padre como el Dios y su propio Dios, y así mismo, el único Dios verdadero (Juan 17:3). Quienes los mismos apóstoles así lo evidencian en sus cartas, al mismísimo Dios Todopoderoso como Padre de Jesús, y no que conforman al Dios entre ellos (Ro 15: 6; 2 Cor 1: 3; 11: 31; Ef 1: 3, 17; Co 1: 3; 1 Pe 1: 3). Porque como he dicho varias veces, y la persona honesta lo debe reconocer, que no existe pasaje explícito ni implícito en la biblia que muestre o enseñe que el Dios está compuesto por tres personas, ni mucho menos que el Dios y Padre sea el mismo con el Hijo. Aun cuando hay textos que claramente muestran a Jesús divino, como theos (adjetivo), y que son explicados satisfactoriamente por la postura arriana, pero que engañozamente aparentan deidad si se mal interpreta.

El error del trinitarismo y el unicitarismo es creer que esta aparente evidencia textual de que Jesús es Dios al ser designado theos, lo transformaría automáticamente a ser el mismo ser que es el Ser Supremo que antes se aparentaba ser distinto de él. Lo que se torna ilógico e inconsistente con la totalidad de la biblia, rompiéndose la coherencia de muchos textos (incluido los antes mencionados). El hecho de que a Jesús se le llame aparentemente "theos" (o "Dios" según la mayoría de versiones) en algunos pasajes, no constituye ni lógica ni coherentemente, bajo ninguna regla, que sea el mismo Dios Supremo Todopoderoso que se decía que era su Padre, sino otro ser también distinguido como theos, de la misma forma que cuando se le llaman a otros seres como theos o elohim, por ejemplo a hombres (Sl 82: 6; Jn 10: 34), a ángeles (Sl 8: 5; 97: 7; 138: 1), o al mismo Satanás (2 Co 4:4), sabido esto, jamás pensaríamos que éstos son el mismo Dios Todopoderoso por el simple hecho de que también usan el mismo término "theos" que se traduce como "Dios" en la mayoría de versiones, confundirlos o considerarlos a éstos seres como si fuesen el mismo Ser Supremo, sería un terrible equívoco (falacia), el cual, por el hecho de que al Ser Supremo se le llame "theos/elohim", y a otros seres se les llame "theos/elohim" también, no significa que sean el mismo ser, y este es el gran error de estas posturas. Si a Jesús se le quiere confundir con el Ser Supremo por esta similitud del término o palabra en común, con el que se decía que era su Padre, por el simple hecho de que se le aplica también "theos", podríamos usar el mismo argumento de igual manera para incluir a los otros seres que se le llaman así también, de ser el mismísimo Todopoderoso como se usa con Jesús, con la misma justificación de que como solo existe un solo Dios (theos/elohim), y todos estos son theos/elohim también, entonces éstos son "uno" entre ellos o el mismo, constituyendo al Dios Todopoderoso.

Pero eso no pasa, no se da esa interpretación, porque hay una selectiva forma de interpretar los textos debido a la idea preconcebida y predeterminada al leer eso. Porque como sabemos, el hecho de que a Jesús se le llame theos, es la única razón (errada) que los trinitarios y unicitarios (incluido muchos teólogos de renombre), tienen o usan para interpretar lo que sostienen, a Jesús constituyendo al Dios trinitario o unicitario. Todo debido a ideas preconcebidas, sea por formación y/o porque se cierran a considerar la posibilidad de estar equivocados, además de la presión de la gente al apreciar algo que casi todos rechazan (la no trinidad).

Muchos de estos problemas también tienen mucho que ver con las traducciones o versiones bíblicas. Por ejemplo, ya al omitirse el artículo definido "el" antepuesto a "Theos" en el nuevo testamento y también en el antiguo testamento en el caso de "Elohim", se forma una clara confusión cuando se usa "Elohim" y "theos" como adjetivos, sin el artículo antepuesto, lo cual, gramaticalmente tienen distintos significados y por lo tanto, distintas implicaciones semánticas, lo que impide la fácil y clara diferenciación entre estas aplicaciones, y por ende, la adecuada interpretación. Es este mismo detalle el que ha causado que el término "dios" comienzara a usarse como un sustantivo propio, porque no le colocan (porque deberían) el artículo definido ("el"), cuando realmente es un sustantivo común, diferenciando a un ser que "es el theos" y a otro que "es theos" . Así también, la conveniente traducción de los términos "theos" y "elohim" a "dios" en solo algunos seres en que se presenta.

En resumen, no hay ninguna razón lógica (de  Lógica) realmente para confundir a estos dos seres, a Jesús y al Ser supremo, si no fuese por los problemas que acabo de mencionar. Desde que se entiende esto, ya lo demás comienza a comprenderse con mayor facilidad, y los textos ya no presentan esa barrera confusa y solo queda el saber usar la correcta lectura bajo las correctas reglas del lenguaje y todos sus fenómenos lingüísticos (otra barrera más) para la más correcta interpretación.

Próximamente estaré desarrollando este tema con mayor profundidad, detalle y precisión en otro artículo, demostrando que al único que se le debe titular como "Dios" literalmente es al Padre.




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¿Trinidad en Génesis 1: 26?
Por Samuel Jaque Barrios

"Entonces dijo Dios: hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza..."
El texto de Génesis nos presenta al Elohim diciendo a otro ser que hagan al hombre conforme a su imagen y semejanza, este texto es muy usado por trinitarios para sustentar su doctrina, sin embargo, este pasaje no satisface (ni puede) la postura trinitaria. Hay tres detalles que deben considerarse aquí para no equivocarse en la interpretación del texto.

1.- Evidentemente, Elohim le habla a un ser que está con él, el primer verbo usado en el pasaje antes del sustantivo "Dios" (Elohim) que es el sujeto, es "dijo" (אָמַר) el cual está en singular, que es la acción del sujeto, lo que significa que el sujeto debe ser interpretado de la misma manera, en singular, y se dirije diciendo "hagamos", es decir, a un ser distinto de Él, distinto del que habla, lo cual es algo lógico, ya que el sujeto que habló, emite un enunciado en plural, y no en singular, al estar en plural, naturalmente y de forma textual debe entenderse que habla a un ser externo de Él, de modo que cuantitativamente sean más de uno entre ellos y tenga sentido el uso del plural. Por lo que el "hagamos" se conforma de Elohim y otro ser u otros seres, y no solo Él, de lo contrario, si se hablase a sí mismo, él diría "haré al hombre a mi imagen" (singular). Cualquiera que interprete este texto no como aparece textualmente y quiera suponer que se hablaba a sí mismo o a seres dentro de él mismo, rompe la textualidad o letra del texto y evidentemente no pretende interpretarlo objetivamente, sino que busca acomodarlo deshonestamente.

2.- Ahora bien, en el supuesto de la hipótesis de la trinidad, independientemente de que Elohim sea trinidad o no lo sea y se quiera apelar una hipotética unidad compuesta del término "elohim", esto no influye en este pasaje, ya que, al ser el mismisimo Elohim el que habla, debe entenderse por defecto que es Él en su totalidad el que emite esas palabras, y no una fracción o parte de él, en este caso, si fuese una trinidad, sería la totalidad de esa trinidad que habla con otro ser, es decir, hablaría la unidad compuesta de personas con otro ser distinto de esta trinidad y no una persona de ésta a otra de esta misma unidad. Una cosa muy distinta sería que alguna persona de la trinidad dijera a otra de la misma trinidad "hagamos", por ejemplo, el Padre al Hijo, o al E.S. o viceversa, sin embargo, ahí no se nos menciona a ninguna de esas personas hablando, de modo que tenga validez esta hipótesis, sino que textualmente se muestra al Dios, es decir, que textualmente el mismo Dios Elohim habló a otro ser que estaba con él (Elohim + otro/ ser/es). Si hubiese trinidad, aun así, la trinidad hablaría a otro ser.

3.- Por ende, ni teológica, lógica ni bíblicamente el texto soporta la hipótesis de la trinidad, ya que solo el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo podrían ser candidatos creadores involucrados en este pasaje, y si son los únicos, necesariamente con quien hablaba el Elohim, debe ser distinto de Él, lo que causa una separación y distinción entre estos seres, solo de este modo el plural sería adecuado y tendría validez gramatical su uso; en que Elohim habla con otro ser. Por lo que la hipótesis de la trinidad, de que Elohim se hablaba a sí mismo, no puede aplicar en este pasaje, ni se extrae del mismo, por lo tanto, los canditatos creadores deben ser, por lo menos uno, distinto de Elohim.

Ahora bien, si Elohim está hablando con otro/s más distinto/s de Él, ¿Quién es este otro ser o seres con el que habla?. Bíblicamente es Jesús o el Logos, ya que fue con él y por medio de él que Elohim creó el universo. Todo esto apoya la premisa de que Jesús es un ser distinto del Elohim, y no el mismo ser, y si es Jesús quien estaba con el Elohim, entonces se produce una clara inconsistencia con la doctrina de la trinidad o la unidad compuesta, lo que la hace inviable en este pasaje. Para leer sobre Jesús y su participación en la obra de la creación del universo, ingrese al siguiente enlace relacionado titulado "¿Quién creó el universo?"




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