martes, 31 de diciembre de 2013

Los peligros del consumo de leche de vaca y sus derivados


Los peligros de la leche de vaca y sus derivados
Y 30 razones para no ingerir leche de vaca
Por Samuel Jaque Barrios





En nuestra sociedad nos han inculcado que la ingesta de la secreción mamaria de las vacas, es saludable y muy beneficiosa, desde pequeños, cuando dejamos de tomarla de nuestra madre, nos han alimentado con este rico líquido extraído de las vacas, a juzgar por su saber, es muy agradable y no parece ser una amenaza para nuestro sistema digestivo. Decir que este producto tan "requerido" para nuestro crecimiento es un peligro para el organismo humano, es para muchos, como decir que el agua no nos hidrata, una aseveración considerada ridícula y acientífica. No obstante, en esta entrada, presentaremos algunos datos importantes que nos conducirán a concluir que el consumo de leche de vaca, es perjudicial para el organismo del ser humano.

En este artículo se presenta información científicamente respaldada por expertos en el área, que nos revelan la cruda verdad de la tan "saludable y nutritiva" leche de vaca. Se presentan datos documentados y respaldados por autoridades competentes, y también, se añaden 30 razones para no ingerir leche de vaca y sus derivados.

En las escuelas y universidades nos instruimos por medio de libros y la enseñanza de docentes, que la leche es imprescindible para el crecimiento corporal y la buena salud, así también nuestros padres nos han enseñado, sin embargo, pocos son aquellos estudiantes y jóvenes o adultos, que logran realizar aquella investigación objetiva por medio de la razón, donde se juzgan las evidencias científicas, sin los prejuicios que la sociedad y los medios nos han arraigado a lo largo de nuestra vida, para así sacar las conclusiones racionales pertinentes para determinar la verdad del asunto, es moda ver como cada persona repite ciegamente lo que le han enseñado, sin someter a juicio tales enseñanzas.

El humano, es el único ser vivo que practica el consumo leche procedente de otro ser vivo distinto a su especie. Tal parece que según la sociedad, el crecimiento natural de los dientes en el humano y animales son meramente una opción para al consumo de alimentos, y no una señal de un cambio biológico para comenzar a consumir alimentos sólidos en nuestra vida, y así cambiar la dieta. La misma naturaleza nos enseña, que el niño debe consumir comidas líquidas en su periodo de lactancia, hasta que se alcance el periodo en que se adquiera la capacidad de ingerir alimentos sólidos. Y así, extraer los nutrientes y minerales necesarios de estos.

Actualmente, el consumo de leche y sus derivados se ha relacionado ya con:
"Anemia Ferropénica, Artritis reumatoide, la Osteoartritis, el Asma, el Autismo, las Cataratas, la colitis ulcerosa, la diabetes mellitus tipo I, los dolores abdominales, la enfermedad de cröhn, las patologías coronarias, la esclerosis múltiples, el estreñimiento, la fatiga crónica, las fistulas y fisuras anales, la incontinencia urinaria o eneuresis, las migrañas, los problemas de oídos y garganta, la sinusitis, la reacciones alérgicas, el sangrado gastrointestinal, el síndrome de la mala absorción, los trastornos del sueño, las úlceras pépticas, la acidosis, la preheclampsia, la dificultad de aprendizaje en niños, la infertilidad femenina, los linfomas y los cánceres de estómago, mama, ovarios, páncreas, próstata, pulmón y testículos."[1]

Estudios han demostrado que los niños que toman varios vasos de leche al día tienen su arterias en peor estado que los que no la toman. Así como la mucosidad nasal puede ser causado por el consumo de lácteos, también el Acné.

La revista Discovery DSalud, nos informa:
"Gracias a las investigaciones llevadas a cabo por el doctor John McDougall, médico nutricionista del St Helena Hospital de Napa (California, Estados Unidos), sabemos que las mujeres de la etnia bantú no toman leche pero sí calcio procedente de las fuentes vegetales y, sin embargo, a pesar de que tienen una media de 10 hijos y los amamantan durante largos periodos no padecen osteoporosis.

Otro ejemplo de la relación entre leche y osteoporosis lo constituye el trabajo del doctor William Ellis, ex  presidente de la Academia Americana de Osteopatía Aplicada, quien estableció que las personas que toman de 3 a 5 vasos de leche diarios presentan los nieles más bajos de calcio en la sangre. Agregando que toman mucha leche implica ingerir grandes cantidades de proteínas lácteas y éstas producen un exceso de acidez que el organismo intenta compensar mediante la liberación de minerales alcalinos.

En esa misma línea se expresa un estudio publicado en el American Journal of Clinical Nutrition que afirma que el exceso de proteínas de la leche es uno de los factores más importantes en el avance de la osteoporosis. En dicho, estudio publicado ya en 1983, se demostraba que hasta la edad de 65 años las mujeres que no toman leche y son vegetarianas tienen un 18% de pérdida de hueso mientras las omnívoras padecen una pérdida ósea de 35%.

Y estudios más recientes muestran que con una ingesta de 75 gramos de proteínas láctea se pierde más calcio en la orina del que se absorbe a través de la dieta.

A todo esto hay que añadir que la relación calcio/fósforo de la leche de vaca no es adecuada para el ser humano, pues su contenido es demasiado elevado en fósforo y por eso su ingesta acidifica el organismo. Con las numerosas implicaciones negativas para la salud que ellos implica."[2]

Por otra parte, existen muchos expertos en la materia que nos aportan su comentario respecto a este alimento, denunciando así el maléfico aporte al consumirlo. Por ejemplo, el doctor Jean Seignalet, quien fue hematólogo, inmunólogo, biólogo, catedrático de la Medicina de la Universidad de Montpellier  y autor de más de doscientas publicaciones en prestigiosas revistas médicas. En su obra La Alimentación, la 3° Medicina, declaró respecto a las principales causas de enfermedades en el organismo que, muchas patologías, así como la proliferación actual de otras, se debe a 5 razones básicas, estas son el consumo de cereales domésticos, la ingesta de leche animal y sus derivados, la cocción de los alimentos, el refino de los aceites y la contaminación alimenticia con la consiguiente carencia de vitaminas y minerales. Y respecto a la leche, nos dice:

Muchas personas piensan que prescindir de la leche puede provocarles pérdida de calcio y problemas como la osteoporosis, pues, la televisión, la prensa y la mayoría de los médicos repiten que la solidez de los huesos depende de su cantidad, y sólo el consumo diario de productos derivados de la leche puede aportarles en cantidades suficientes ese precioso calcio. Sin embargo, yo digo firmemente que NO. El peligro de la falta de calcio es una ilusión. Es cierto que la leche de vaca es rica en calcio pero una vez en el tubo digestivo humano la inmensa mayoría del mismo es precipitado en forma de fosfato de calcio y expulsado a través de las heces fecales. Sólo una pequeña parte es absorbida. El calcio asimilable es aportado en cantidades más que suficiente por los vegetales: hortalizas, legumbres secas, verduras, carnes crudas y frutos secos y frescos. Además el calcio es un mineral muy abundante en el suelo donde es recuperado por las raíces de las plantas. En definitiva, eliminar de la alimentación la leche animal no provoca carencia de calcio. Al contrario, el régimen hipotóxico (desprovisto de derivados de la leche) acompañado de magnesio y silicio bloquea 70 veces de cada 100 la evolución de la osteoporosis e incluso permite a veces recuperar parte del terreno perdido.[2]

Añadimos a esto, que la leche neutraliza la acidez de los jugos gástricos en el estómago, acidez indispensable para la ruptura de la Caseína contenida en la leche. La leche, dentro de sus variados componentes, tiene presente la proteína Caseína en una alta cantidad, sustancia que se utiliza para fabricar pegamento, tóxica para la salud al ingerirla en una alta cantidad. Ciertamente, el niño lactante puede asimilar perfectamente la Caseína de la leche de su madre, pero no así la Caseína de la leche de la vaca.

Dentro de los efecto que provoca esta sustancia, en algunas personas, esta se adhiere a los folículos linfáticos del intestino impidiendo así la absorción de otros nutrientes casi es su totalidad. También, esta sustancia al ser hidrolizada parcialmente por el jugo gástrico neutralizado por la leche de vaca, tiene por consecuencia un gran gasto energético suplementario al deshacerse de sus residuos metabólicos y puede llegar a causar enfermedades inmunológicas. Para las personas que padecen deficiencia inmunoglobulinas IgA, esta proteína pasa al torrente sanguíneo, provocando gran variedad de reacciones autoinmunes, como mencionado al comienzo con en las enfermedades relacionadas con el consumo de leche y sus derivados.

La leche de vaca contiene un 70% de ácidos grasos saturados y un 30% de poliinsaturados, estos 30% pierde sus propiedades antiinflamatorias cuando es tratada para consumirla, ya que a los 40°C a 45°C se desnaturaliza, quedando como una sustancia totalmente inflamatoria. La pasteurización y la homogeneización provocan que las grasas saturadas atraviesen las paredes intestinales en forma de pequeñas partículas no digeridas, provocando un aumento de niveles de colesterol y grasas saturadas en la sangre. Y el contenido de colesterol en la leche de vaca es altamente superior a otros alimentos ricos en este elemento. Pero gracias al afán de ganancias de las industrial lecheras, hoy muchas personas sufren de obesidad o sobre peso. Es necesario mencionar que la leche de vaca contiene 59 diferentes tipos de hormonas, esto es para provocar el aumento acelerado del crecimiento de los terneros al punto de doblar su peso. Algunas de esas hormonas unidas a otras toxinas, son consideradas hoy como causantes de enfermedades degenerativas.

La revista Discovery DSALUD nos informa lo siguiente respecto a la utilización de hormonas en la producción de leche en las vacas:
<< Ya en 1994 la Food and Drug Administration (FDA) es decir, la agencia del medicamento norteamericana, aprobó que la compañía Monsanto usará la Hormona Recombinante de Crecimiento Bovino (rBGH), también conocida como bovine somatotronpin o rbST, para aumentar la producción de eche en las vacas entre 10 y un 25%. Porque según se publicó en The Ecologist en 1998 “el uso de rBGH incrementa los niveles de otra hormona proteica (el factor de crecimiento 1 tipo de insulina [IGF-1]), en la leche de las vacas. Y dado que el IGF-1 es activo en los humanos, causando que las células se dividan, algunos científicos piensan que una ingesta de leche tratada con altos niveles de rBGH podría dar paso a la división y crecimiento incontrolado de células en los humanos. En otras palabras: cáncer”. De hecho son tantos los peligros potenciales de esa hormona que su uso esta prohibido actualmente en Canadá y la Unión Europea así como en otros países.>>[2]

La profesora Jane Plant, geoquímica y jefa científica del British Geologic Survey, una prestigiosa institución pública británica. Quien ha sobrevivido a 5 tumores mamarios y a las prácticas médicas convencionales para tratar su cáncer, en su libro Your life in your hands (Tu vida en tus manos), nos dice lo siguiente respecto a las hormonas contenidas en la leche de vaca:
Niveles altos de esta hormona [IGF-1] incrementan hasta tres veces el riesgo de padecer cáncer de mama o de próstata por parte de quienes consumen tanto la leche como la carne de las vacas lecheras. Y en contra de la afirmación de que la pasteurización la destruye entiendo que la caseina evita que eso ocurra y que la homogeneización facilita que la IGF-1 alcance el torrente sanguíneo. Asímismo, los propios estrógenos que se añaden a la leche bovina son otro de los factores que estimulan a la expresión nociva de esta hormona y que, indirectamente acaban provocando la aparición de tumores[2]

Jane Plant, expone su vida para avalar que la leche es perjudicial para la salud, ella, luego de haber padecido 5 tumores, tras un minuciosa investigación, y luego escrito del libro Your life in your hands (Tu vida en tus manos), expone que bajo una dieta sin lácteos fue sanada de su enfermedad, así avalada por estudios científicos que confirman sus premisas, y su propia vida como prueba.

En el siguiente video, usted podrá ver este caso con mayor detalle.



El Caso de Jane Plant

¿Por qué las chinas no tienen cáncer de mamas?


No ignorar también que la leche de vaca es contaminada con productos químicos, pesticidas, hormonas, antibióticos, pus procedentes de las mastitis, priones, virus, bacterias, existen casos también que la leche se enriquece con grasa de animales distintos, como por ejemplo grasa de cerdo, y uno puede estar ingiriendo esta sin saberlo. Las sustancias tóxicas más frecuentemente encontradas en un vaso de leche son metales y plásticos, detergentes y desinfectantes, pesticidas y fertilizantes, microtoxinas, antibióticos y otros fármacos, contaminación radioactiva y dioxina.


        En el siguiente video podemos ver la opinión del Dr. Miguel Ojeda, respecto al consumo de lácteos y su recomendación al reemplazo de este alimento por otros como fuentes de calcio efectivas


La leche ¿Alimento o veneno?
Dr. Miguel Ojeda - C preventivo



30 razones para no ingerir secreción mamaria (leche) de vaca [3]



A continuación se presentan 30 razones para determinar no consumir leche de vaca.


1.- La Leche reduce el hierro en los niños pequeños. Es por esto que en 1993, la Academia Nacional de Pediatría de los Estados Unidos publicó un comunicado oficial expresando que en su opinión, ningún niño debería de beber leche animal antes de los 18 meses de edad. De igual manera, contribuye a la carencia de ácidos grasos esenciales y Vitamina E.

2.- La leche animal estimula al cuerpo a producir mucosidad. Es por esto que cuando se sufre de un resfriado los doctores recomiendan no tomar leche.

3.- La leche animal está llena de bacterias. Por lo tanto es un excelente medio para hacer que las bacterias crezcan en el cuerpo. Es por esto que los niños que no toman leche animal o productos lácteos de procedencia animal, se enferman menos, sufren de menos caries y de menos infecciones de oído. La pasteurización utilizada por la industria de la leche generalmente dura 15 segundos en tanto que para que las bacterias malas de la leche se inactiven, es necesario que el proceso dure por lo menos 15 minutos.

4.- La Caseína, que es una proteína presente en la leche y es utilizada para manufacturar pegamento, produce en un gran número de niños, que los tejidos blandos se hinchen. Estos tejidos blandos se encuentran comúnmente en la garganta, cavidades nasales y senos paranasales. Cuando estos se encuentran inflamados, se presentan dificultades para respirar.

5.- El beber y consumir productos lácteos está asociado con varias enfermedades como, diabetes, esclerosis múltiple, del corazón, de Chron, síndrome del intestino irritable y hasta cataratas.

6.-La leche contiene cantidades anormales de antibióticos ya que los granjeros se los inyectan a las vacas para evitar que estas cesen la producción de leche por enfermedades en las ubres. Este tipo de enfermedades son comunes en las manadas productoras de lácteos. Estas cantidades anormales de antibióticos contribuyen a que las bacterias se hagan resistentes a ellos, haciendo que combatirlas sea más difícil cuando se trata de enfermedades más serias.

7.- Conviene saber también que la leche Animales y productos derivados contiene cantidades excesivas aproximadamente 59 tipos diferentes de hormonas -pituitarias, esteroideas, adrenales, sexuales, etc.- Además, niveles elevados de esa hormona, unidos a otros tóxicos, se consideran hoy causa de la aparición de diversas enfermedades degenerativas.
El 80% de las vacas están embarazadas mientras son utilizadas para producir leche, lo cual naturalmente eleva los niveles de estas hormonas. Además, los granjeros inyectan a las vacas con hormonas sintéticas para incrementar la producción de leche. Estos altos niveles de hormonas femeninas en la cadena de alimentos han sido vinculados con problemas de salud en el mundo entero. Son también asociados con una pubertad precoz…

8.- La leche contiene grandes cantidades de grasa, la cual tapa las arterias incluso de las personas jóvenes.

9.- El azúcar en la leche (lactosa) es muy difícil de digerir ya que cuando los niños llegan a la edad de dos años, los intestinos elaboran menos lactasa, una enzima necesaria para absorber y digerir la lactosa. Esta disminución en la producción de lactasa en los humanos sucede cuando ya no es necesaria la ingestión de leche materna para el crecimiento. Cuando consumimos leche o productos lácteos animales, es muy probable que la lactosa se fermente en los intestinos causando problemas digestivos como hinchazón, gases y otras dificultades serias.

10.- La leche animal contiene una perfecta combinación de minerales designados para ayudar a madurar al sistema digestivo de sus crías. Este sistema digestivo les permitirá digerir correctamente los nutrientes del pasto y hierbas. Las vacas cuentan con un estomago configurado por cuatro cámaras y regurgitan, mastican y tragan sus alimentos varias veces antes de digerirlos. Tienen un aparato digestivo muy diferente a los humanos y por lo tanto tienen diferentes necesidades. Cuando consumimos leche, estamos ingiriendo los minerales y químicos que las vacas necesitan en su sistema y como nuestras dietas son diferentes, estos químicos y minerales perturban nuestra digestión y afectan la absorción de los nutrientes presentes en nuestras dietas.

11.- La leche ocupa un lugar alto en la lista de productos causantes de alergias y sensibilidad. Se ha demostrado que afecta el comportamiento, sueño, concentración y incluso enuresis.

12.- La leche por sí sola o cuando se combina con gluten (presente en los granos) se asocia con el autismo. Cuando se sospecha de alguien que padece el Síndrome de Intestino Permeable, se le recomienda una dieta libre de lácteos y gluten.

13.- Los niños discapacitados que sufren de problemas neurológicos tales como Autismo, Síndrome de Down, problemas de aprendizaje y lesiones cerebrales son especialmente vulnerables a los lácteos. Ciertas proteínas presentes en la leche animal, como la caseína y la del suero de leche aparentemente irritan el sistema nervioso de los humanos, provocando que estos problemas neurológicos se agraven en los niños. Es por eso que si no se toma leche o lácteos, los programas de rehabilitación producen mejores resultados, comparados con los que si los toman.

14.- Estudios han comprobado que el consumo de hormonas, colesterol y la grasa encontrada en la leche animal hace a que una persona sea más probable a desarrollar acné y arrugas en la piel.

15.- Personas de descendencia Asiática, Africana, Hispana o del Sur de Europa son especialmente vulnerables a los problemas asociados con el consumo de leche. Esto explica el por qué la mayoría de los países del mundo no toman leche.

16.- La leche es una de las sustancias que contienen más dioxinas. Contrario a lo que se creía, las Dioxinas en la leche y los quesos son diez veces más propensas a producir cáncer. Durante el verano de 1999 la industria de la leche en Bruselas cerró por un mes debido a que la leche contenía 100 veces más que los niveles recomendados de dioxina.

17.- La leche contiene sangre animal… Las máquinas ordeñadoras provocan heridas en los pezones de la vaca que sangran y esta sangre va a la leche.

18.- La leche contiene Pus. Las reglas del departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) estipulan que la leche es anormal y no se debe de ingerir si contiene más de 200.000 células blancas muertas por mililitro.

19.- La leche es asociada con el cáncer de próstata en los hombres. Los riesgos aumentan un 30% si se consumen de dos a tres porciones al día. Las mujeres que toman productos lácteos aumentan sus riesgos de contraer cáncer de ovario hasta en un 66%.

20.- El consumo de leche y los quesos se asocia con el Asma. Cuando los humanos consumen la proteína Caseína (utilizada para crear el pegamento que adhiere las etiquetas en las botellas de cerveza) producen histamina y después moco. Si los bronquios se llenan de esta sustancia se producen dificultades al respirar.

21.- Los niños que toman mucha leche y consumen mucho queso seguido carecen de Zinc.

22.- La leche es alta en colesterol, el cual produce enfermedades del corazón.

23.- Las historias asociadas al calcio y el consumo de leche es en su mayoría un mito creado por la industria de la leche, que en sus campañas de publicidad dicen que la leche de vaca contiene grandes cantidades de calcio. Estratégicamente también dicen que necesitamos calcio. Estas dos afirmaciones son ciertas, sin embargo, no dicen que el consumir leche nos provea de este calcio, esto es porque en realidad no sucede así. El calcio en la leche se combina con otros minerales, que se encuentran en cantidades excesivas en la leche animal, formando una molécula la mayoría de las veces muy grande para ser absorbida por el intestino humano. En áreas del mundo donde no se consume leche, las enfermedades asociadas con la falta de calcio son casi inexistentes. La osteoporosis y ateroesclerosis son muy raras en culturas donde el consumo de leche es limitado. De hecho, estudios recientes sugieren que la leche y el queso en realidad puedan ser los causantes de la osteoporosis ya que las altas cantidades de proteínas en los lácteos provocan que el calcio se separe de los huesos.

24.- La presencia de Vitamina D en la leche, es muy mal regulada. Recientemente, se encontró que en 42 muestras solamente el 12% contaban con la cantidad prometida de vitamina D. También se han estudiado 10 muestras de formulas infantiles, 7 de ellas contenían el doble de cantidad de vitamina D anunciada, una incluso tenía 4 veces más. La Vitamina D es toxica en cantidades de sobredosis.

25.- El tomar leche podría contribuir en la fractura de huesos. En un estudio de 78.000 mujeres hecho durante un periodo de 12 años, la leche no redujo el riesgo de fracturas. De hecho, las mujeres que tomaban leche tres veces al día tuvieron más fracturas que las que rara vez lo hacían.

26.- Otro factor importante es el colesterol por el riesgo de enfermedades cardiacas y de circulación y 8 onzas de leche equivalen a 14 piezas de tocino. ¿Es esto lo que desea para usted o sus hijos? Es su opción. Un vaso de leche equivale a 35mg. de colesterol. 4 piezas de tocino equivalen a 30 mg.

27.- Otros de los efectos asociados con el consumo de leche animal incluyen diarrea y estreñimiento, especialmente en los jóvenes.

28.- El consumo de leche animal puede también estar asociado con el Síndrome de Muerte Súbita Infantil y la enfermedad de Esclerosis lateral Amiotrofica (Enfermedad de Lou Gehrig).

29.- La leche es un buen conductor de veneno. Un estudio que reviso casos de envenenamiento en Inglaterra y Gales entre 1992 y 1996, 20 de estos casos estaban asociados con el consumo de leche y sus derivados.

30.- La composición química de la leche de vaca es absolutamente perfecta para nutrir a un ternero. Provee con los nutrientes exactos para hace que la vaca sea nutrida perfectamente y le ayuda a desarrollar su sistema digestivo e inmune. La leche humana es igual de perfecta para los bebes. Si le diéramos leche humana a un ternero, sufriría de mal nutrición y se enfermaría en muy poco tiempo. Claro está que cualquiera pensaría que hacer esto es algo ridículo. Sin embargo, ¿es esto mucho más ridículo que el alimentar a nuestros niños con leche y derivados no humanos?




Puede ver aquí los siguientes videos de programas de canales de televisión que nos detallan aun más este tema, con información importante y entrevistas con expertos en el área de la medicina y nutrición. 




Los peligros de la leche de Vaca 
Antonio Muro - Discovery DSalud




Los peligros del consumo de la leche de Vaca 
Canal de Televisión LA RED
PARTE 1




Los peligros del consumo de la leche de Vaca 
Canal de Televisión LA RED
PARTE 2




Los peligros del consumo de la leche de Vaca 
Canal de Televisión LA RED
PARTE 3



Si hasta aquí aun no está convencido, en el siguiente video se presenta una explicación técnica de la diplomada en dietética y nutrición en su intervención en el Congreso Alimentación Consciente, Lucía Redondo, sobre la otra cara de la leche, presentándonos el daño que produce este alimento en nuestro organismo. 

La otra cara de la leche 
Lucía Redondo, diplomada en dietética y nutrición
Congreso Alimentación Consciente




Hay excelentes leches de origen vegetal como la leche de almendra, de coco, de soja, etc.
En la mayoría de los supermercados se puede encontrar leche y queso de soja y de vegetales, yogur de soja etc. Para los bebés, existen marcas de formulas con base de soja y son más nutritivas y saludables que las que contienen base de leche animal. El calcio necesario para nuestro organismo, como mencionamos anteriormente, puede encontrarse en los vegetales y legumbres.

Y por ultimo está la dieta libre de leche. La mayoría del mundo no toma leche y obtienen calcio satisfactoriamente de otros alimentos. Almendras, amaranto, frijol pinto y negro, bróccolis, repollo, garbanzo, coliflor, berza, flor dientes de león, higos, avellanas, col verde, escarolas, puerro, melaza, aceitunas, cacahuates, perejil, pistachos, uva pasas, ajonjolí, frijol de soja, tofu, espinacas, semillas de girasol, berros, son tan solo algunos de los alimentos que contienen cantidades considerables de calcio que nuestro organismo puede absorber y que podemos disfrutar.




Referencias:






Creación EX DEO: Todo procede del Dios