Por Samuel Jaque Barrios
Según la biblia, Maria no es reina del cielo, sino una simple mujer. Primero veamos lo que nos muestra las escrituras acerca
de la aseveración católica de que las madres de los reyes siempre eran reinas. Los católicos mencionan estos pasajes para señalar que
siempre se mencionaba a la madre del rey, intentado mostrar que es porque la
madre era reina, los pasajes son: 1 Reyes 14:21; 1 Reyes 15:1‐2; 1 Reyes
15:1‐2; 2 Reyes 8:26; 2 Crónicas 22:2; 2 Reyes 12:1; 2 Crónicas 24:1; 2 Reyes
15:1‐2; 2 Reyes 15:32‐33; 2 Crónicas 27:1; 2 Crónicas 13:1‐2; 2 Crónicas 20:31;
2 Crónicas 25:1; 2 Crónicas 26:3; 2 Crónicas 29:1.
Estos pasajes bíblicos nos mencionan a los reyes que
ejercieron, y sus respectivas madres.
Luego los católicos para fundamentar que las madres eran
reinas citan el pasaje de 1 Reyes 2:19‐20, donde David le coloca un trono a su
madre Bersabé para “conversar” sentándola a su diestra. Pero este pasaje no
justifica que Betsabé era reina, sino que se le dió un trono específicamente
ahí, ordenado por Salomón, es decir, Betsabé a pesar de que era madre de
Salomón, no era reina, y cuando se le acercó su madre, él le posicionó un trono
(asiento o silla, según los registros existentes), así ella le hablaría de lo que le iba a hablar, que ella se dirigió
a Salomón para para hablarle de Adonías su hermano. Después de eso no se registra que ella
siguió en un trono ejerciendo como reina, tampoco que lo fuera antes de esta
escena con Salomón, no existe registro histórico de que Bestabé haya ejercido soberanía en Israel como reina. Por lo tanto este pasaje, por ser una base muy débil, no es
un argumento serio para fundamentar las enseñanza de que maría siendo madre del
Rey del reino de Dios, Jesús, sería reina también como supuestamente es entronada Betsabé, y tampoco es un texto que lo quiere dar a entender una entronización a su madre.
*ALCANSE, La intercesión: Según algunos católicos más estudiosos, toman como referencia este pasaje de 1 Reyes 2:19‐20 para fundamentar la intercesión de Maria ante Dios. Según ellos, así como Betsabé intercedió por Adonías ante el rey Salomón (2 Reyes 2:13-19), afirman que era una prefigura de la famosa historia de María cuando "Intercedió" ante Jesús por la falta de vino en las boda de un pueblo llamado Caná (Juan 2:1-12). Tal aseveración queda obsoleta totalmente al referirse a una intercesión estando ella ya muerta (María). Al igual que la intercesión fraternal que se hace ante Dios por los hermanos en viva; María cuando pidió por otras personas, en este caso por los novios por el vino, no es una base contundente para formar una doctrina de esta escena como intercesora, e incluso no se compara con la intercesión que se hace ante Dios por las demás personas que los apóstoles hicieron y las personas vivas actualmente hacen, ya que esta intercesión solo es realizada mientras se está en vida por personas vivas. Las escrituras no presentan garantía ni enseñan que los muertos puedan interceder ante Dios por los vivos, Según la biblia ellos, los muertos, una vez separados del cuerpo, están en un estado de inexistencia (Eclesiastés 9:5,10; Salmos 146:4), esperando ser resucitados, es decir, que se les dé vida nuevamente para vivir con Dios o ser condenado a la muerte segunda (Juan 5:29; 11:25). Incluso la biblia expresa que Dios aborrece la comunicación a los muertos (Deuteronomio 18:10,11; Levítico 20:27, [1 Samuel 28. Se presenta un espíritu demoníaco suplantando a Samuel], 1 Crónica 10:13,14) , solo se respalda la intercesión y mediación de Jesús (el resucitado) ante Dios por los escogidos, los santos (Romanos 8:27,33-34; 1 Juan 2:1; Hebreos 7:25; 9:15; 1 Timoteo 2:5; Efesios 2:18; 3:11,12; Juan 14:6).
Luego los católicos continúan diciendo que este pasaje es
suficiente para sujetar su premisa, más ellos presentan otro argumento para los espectadores que no están convencidos del texto anterior (pero el texto anterior nada dice), creyendo que se convencerán definitivamente de que verdaderamente María es reina, ellos citan otro pasaje creyendo que con esta convencen a los incrédulos de su doctrina. El
pasaje es 2 Crónicas 15:16 paralelo a 1 Reyes 15:13, estos dicen así:
“El rey Asa quitó a su abuela[a] Maaca de su puesto de reina madre, porque ella había hecho un poste obsceno dedicado a la diosa Asera. Derribó el poste obsceno, lo hizo pedazos y lo quemó en el valle de Cedrón” (2 Crónicas 15:16 NTV)
“Hasta quitó a su abuela Maaca de su puesto de reina madre, porque ella había hecho un poste obsceno dedicado a la diosa Asera. Derribó el poste obsceno y lo quemó en el valle de Cedrón” (1 Reyes 15:13 NTV).
En la versión reina valera 1960 y 1995 (y Jerusalem) se omite que Maaca
es abuela de Asa, sino que expresan que es su madre. En cambio en las demás versiones como NTV, BLPH, BLP,CST,
PDT, NVI, NBLH, entre otras, se menciona que era su abuela en ambos textos. No cabe duda que
los que se sostiene de este versículo, cometieron el error de tomar como
referencia esta versión (RV), que sin duda no tiene una buena traducción. En
cambio las versiones mencionadas que tiene una traducción más exacta, están
tomadas de manuscrito más antiguos que de los que se toma la RV. Si analizamos este texto,
nos daremos cuenta que no es la madre quien poseída una posición de
reina, sino la abuela de Asa. Cuando Asa era rey, su madre no era reina sino
que fue su abuela quien poseía la posición de reina, la madre de Asa no se
menciona en las escrituras, sino solo su abuela, siendo ésta la que reinó por
un periodo. No podemos tomarnos de este versículo para sustentar la base de que
todas las madre de los que ejercían el reinado eran automáticamente reinas, e
incluso, la madre de Asa, si ella hubiese sido reina, se hubiese estipulado,
mientras que no lo encontramos, sino que solo a la abuela de Asa, Maaca. Y si
dedicamos a buscar otras referencias acerca de mujeres reinas, no encontrares
versículos que sustenten esta premisa obligadamente. Debemos tener presente que
siempre existirá una reina, y aunque se muestre un puesto de reina madre, no
necesariamente será la madre la reina
como hemos visto. Queda claro entonces que No podemos aseverar que María
siendo la madre de Jesús tome necesariamente el reino con Él, en el reino de Dios.
Ahora supongamos la mentira de los católicos de que
la madre de los reyes es reina, que aplica en María como "madre de
Jesús". Veamos que nos muestra las escrituras acerca de las aseveraciones
de Jesús el Rey, sobre María. ¿Qué nos muestran las escrituras acerca de la maternidad de María sobre Jesús? Si nos acercamos a
las escrituras, notaremos algo muy sorprendente que lo católicos no se atreven
a aceptar. Primero veamos que Cristo fue una obra del Espíritu Santo, y que
Dios le preparó un cuerpo a Jesús, pues Jesús existía antes de encarnarse como hombre en la
tierra. Leamos.
“Por lo cual, entrando en el mundo dice: Sacrificio y ofrenda no quisiste; Mas me preparaste cuerpo” (Hebreos 10:5-10 RV)
Aquí podemos ver que se afirma que Jesús entró en el
mundo, y que Dios le preparó un cuerpo para que habitara en medio de nosotros,
el mismo Señor Jesús le dice a Dios, su Padre, me preparaste un cuerpo, no le
dice, hiciste mi cuerpo, sino que asevera que el cuerpo que tuvo solo fue un
simple molde para habitar aquí, mostrando su existencia previa. También podemos ver en Mateo como el ángel enviado a José
en sueño le declara algo importante.
“Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es.” (Mateo 18:20)
Podemos ver claramente que Jesús es obra del Espíritu
Santo, es a Dios a quién se atribuye como total autor de la encarnación de
Jesús, María no alteró ni fue parte de
la encarnación, solo fue un vaso útil para Dios, un instrumento, como cualquier
otra mujer que podría haber sido que Dios haya predestinado para esa labor. Y todo esto podemos
corroborarlo y confirmarlo con las afirmaciones de Jesús sobre María. Veamos.
Observando las escrituras, nos daremos cuenta que Jesús,
el mismo Señor, según lo que encontramos en las escrituras, Él
nunca llamó a María "madre", sino que "mujer". Leamos
“Y Jesús le dijo: MUJER, ¿qué nos va a ti y a mí en esto? Todavía no ha llegado mi hora. Su madre dijo a los que servían: Haced todo lo que El os diga” (Juan 2,4-5).
“Y cuando Jesús vio a su madre, y al discípulo a quien El amaba que estaba allí cerca, dijo a su madre: ¡MUJER, he ahí tu hijo! Después dijo al discípulo: ¡He ahí tu madre! Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su propia casa” (Juan 19:26).
Dice a su "madre", "MUJER". Esta, es una expresión de
distancia pero con mucho respeto, en esa cultura “mujer” representa “señora”, quitándole la atribución beneficiaria de tal título.
Jesús en esta etapa no se interesa por las personas como un hijo de María, sino
más bien en como el "hijo de Dios". Él realmente es el Hijo de Dios. Cuando vemos estas declaraciones podemos ver claramente
que María en la eternidad no sigue siendo madre de Jesús, pues Jesús existía
antes de venir a la tierra, y volverá a
donde Él estaba. Cristo simplemente vino a esta tierra a cumplir su propósito
como hombre. Cristo subió al cielo como el había descendido del cielo.
En las escrituras no vemos ninguna referencia de María
más de los que se lee, incluso en todas las referencias que se menciona, nunca
se le da culto o se le atribuye como reina del cielo. Pues maría en el reino de
Dios (reino que está existente en el cielo), no será reina, pues en ese reino María no es madre de Jesús, sino
que Jesús fue es engendrado por Dios, no por maría. María solo es una mujer que
necesita de la gracia de Dios para ser salva como todo hombre, María necesitaba
de la gracia de Dios, al igual que el resto de nosotros. María misma comprendió
esta hecho, al declarar en Lucas 1:47, “Y mi espíritu se regocija en Dios mi
Salvador.” María reconoció que ella necesitaba ser salvada, que ella necesitaba
a Dios como su Salvador.
En todas las referencias que hay de maría en la biblia,
no vemos algo acerca de ser la reina del cielo o algo más que una mujer. Estas son las apariciones o menciones de María en las
escrituras de los evangelios.
Mateo – 1:16,18, 20; 2:11; 13:55; Marcos – 3:31; 6:3; Lucas – 1:27, 30, 34, 38, 39, 41, 46, 56; 2:5, 16,19, 34; Juan – 2:1-1219: 25-26. En Lucas, encontramos una sorprendente declaración.
“Mientras él[Jesús] decía estas cosas, una mujer de entre la multitud levantó la voz y le dijo: Bienaventurado el vientre que te trajo, y los senos que mamaste. Y él dijo: Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan.” (Lucas 11:27,28)
Jesús nos deja bien en claro que ella no es más que una
mujer, aunque respetada, y dichosa por ser escogida por Dios para su labor,
Cristo confronta la alabanza que hace esta mujer que dice que es bienaventurada su
madre, El le dice, antes que eso, o más son los que oyen la palabra de Dios, y
la guardan. Cristo se guardó muy bien para no darle atribuciones a Maria más
de las que debía. Podemos ver en todo esto como el mismo Señor derrumba la
creencia de que ella es algo más que una humana, o que ella será la reina en el reino de Dios. Hay
que dejar muy bien en claro que Jesús nunca hubiera tenido esa referencia hacia
María si ella fuera la “reina del cielo o del universo”. Al contrario, Él lo
hubiese dicho, y los apóstoles lo sabrían, y ellos hubieran enseñado tal
“verdad”, pero no, nada de eso se muestra en la biblia, solo Jesús es quien
salva y el merecedor de su lugar en los cielos.
Podemos concluir a través de todas estas evidencias que
María no es la reina del cielo, sino solo fue una mujer que le fue hallada gracia ante
los ojos de Dios, es decir, Dios la escogió para dar algo que no merecía por el
corazón que tenía. Ella necesita de un salvador como todos nosotros. Ella es
respetada y admirada como los demás apóstoles utilizados por Dios. Ella es
dichosa o feliz por lo que le fue permitido vivir. Pero no podemos atribuirle
más de lo que es, si las escrituras solo nos muestran a una simple mujer, y en
las menciones que se hacen del cielo, el lugar celestial, no vemos nada acerca
de ella, pues ella no tiene lugar especial por su labor.
Para terminar,
quiero decir que la María que los católicos "veneran" (adoran), no es la María de la
biblia, ya que en la biblia hay una mujer humana y humilde, mientras que en el
catolicismo hay una diosa, con
atribuciones sobrenaturales. La María de los católicos es una diosa pagana llamada ISHTAR extraída de las adoraciones babilónica, diosa de la fertilidad, entre otros atributos más. Jeremías describe muy bien que Dios aborrece la adoración a esta diosa babilónica (Jeremías 44:16-22), El nombre de "reina del cielo" se le designa a María en el catolicismo en el año 1950, proclamada oficialmente por el padre Pio XII. Sin duda es una adoración a esta diosa pero encubiertamente por la María de la biblia. No confiemos en los hombres para ser salvos, nadie puede
darnos la salvación, solo en Cristo hay salvación. Como dice Pedro en Hechos.
“Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres, en el cual podamos ser salvos” (Hechos 4:12)