martes, 30 de septiembre de 2014

Geocentrismo - Las causas de las estaciones




Geocentrismo - Las causas de las estaciones 
Por Samuel Jaque Barrios



           Una de las cuestiones que pueden surgir en los que recién estás conociendo, entendiendo o profundizando la verdad sobre el geocentrismo es, cómo se causan las estaciones. En el modelo geocéntrico la causa de las estaciones es equivalente a lo que el modelo heliocentrista nos explica, la diferencia radica en el sistema de referencia. Cada uno de los modelos poseen sus explicaciones correspondientes, aunque el sistema geocentrismo nos entrega una explicación mucho más simple que el heliocentrismo. No obstante, el único modelo que se ha podido comprobar bajo las pruebas experimentales es el geocentrismo, una Tierra inmóvil.

El matemático Juan Carlos Gorostizaga nos explica. Cito:


“Voy a intentar explicar la equivalencia del modelo de Kepler (Copérnico modificado) y el de Tycho modificado, algo que jamás se explica en los libros. En el modelo Copernicano (Kepler) se considera el Sol inmóvil en el punto focal S1, mientras que la Tierra recorre, en sentido antihorario, la trayectoria elíptica de la izquierda. En el Tychoano, la Tierra está inmóvil en el punto focal T1[1] de la elipse derecha, mientras que el Sol describe en sentido antihorario la elipse de la derecha.

La distancia Tierra-Sol no es constante, la distancia más corta (perihelio) es cuando los astros están en los focos S1-T1. La línea que une S1-T1 se llama "línea de los ápsides". La distancia más larga (afelio)[2] es cuando el astro en movimiento está en el punto de corte de la elipse con esa línea de los ápsides. Desde la perspectiva heliocéntrica, consideremos que la Tierras se encuentra en el perihelio T1, desde la tierra observamos al sol situado en un lugar de la eclíptica, digamos una Longitud Celeste [3] L = 300º, en Capricornio. Un mes después, la Tierra se halla en T2, y veríamos al sol aproximadamente con una longitud de L = 330º, ya en Acuario. Unos dos meses más tarde, la Tierra se hallaría en T3, y veríamos el sol con una longitud de L = 0º, entrando en Aries

Ahora utilicemos el sistema tychoano modificado. La Tierra está fija en T1, el que se mueve es el Sol (con el resto de planetas orbitándolo), cuando el sol está en el perigeo S1[2], nosotros le vemos en L=300º (igual que en el modelo de Copérnico). Un mes más tarde, el sol está en S2, y nosotros le vemos en L=330º (en la mismísima posición que en el Copernicano), observad que las dos líneas azules son paralelas, por tanto los desplazamientos angulares son iguales. Dos meses más tarde, el sol estaría en S3 con L=0º entrando en Aries (idéntico al modelo de Copérnico). Las dos líneas rojas son paralelas.

En definitiva, los dos sistemas son geométrica y cinemáticamente equivalentes. Si ahora dibujásemos además del Sol y la Tierra, también la Luna y el resto de planetas, en ambos sistemas equivalentes, aunque el gráfico se complicaría bastante, se puede comprobar que tanto las distancias, como los desplazamientos espaciales, y los angulares son idénticos. Conclusión: los modelos heliocéntrico y geocéntrico (convenientemente modificados con orbitas elípticas) son absolutamente equivalentes”.

A continuación, animaciones que muestran la equivalencia de modelos bajo los movimientos diarios y anuales en las órbitas elípticas de lo antes explicado:

Video movimiento diario

Video movimiento anual

Para completar explicaciones anteriores, cito:


 Un Analema solar


“Empecemos por decir que sí hay un éter, el cual debe ser visto como un fluido muy sutil y muy rígido [4] que está girando entorno del eje NS terrestre.


Aparte de esto, el sol realiza una órbita anual alrededor de la tierra en sentido antihorario pasando a través de las constelaciones zodiacales, con los planetas Mercurio, Venus, Marte, Júpiter, etc. orbitándolo en el plano de la eclíptica; no olvidemos que el sol es como un ‘planeta’ más en este plano. Pues bien, no es la inclinación del eje terrestre en 23.5º la causa de las estaciones tal como se cree hoy, sino la inclinación en 23.5º del eje del plano eclíptico y la consiguiente precesión de este plano –que es quién realmente tiene comportamiento giroscópico-, lo cual produce que el sol y su movimiento diurnal asciendan desde -23.5º hasta los 0º en el solsticio de primavera (ver el gráfico):


Y después hasta los +23.5º hacia el 21 de Junio. En todo este tiempo el día lumínico ha ido agrandándose en el Norte, a partir de ahora durante otros 6 meses el movimiento solar diurno irá descendiendo y el periodo de luz disminuyendo, transcurriendo la estación de verano (cuando los rayos solares inciden con ángulo más agudo sobre la superficie) y luego la de otoño.

Los gráficos creo que quedan suficiente claros, pero lo ideal sería hacer una animación. Parece haber una equivalencia geométrica con respecto al modelo de la astronomía oficial (aunque la ausencia de geocentrismo de ésta lo convierte en viciado e inservible).

La evidencia del analema solar
Cualquier persona puede hacer el siguiente experimento: tomar una cámara de fotos y un cronómetro. Consiste en tomar una foto del sol cada 8 ó 10 días, a la misma hora del día, y en el mismo lugar, durante un año. El resultado será un “analema”, una especie de ‘8’ con el lóbulo del SE más alargado que el del NO.



El modelo heliocéntrico da una compleja explicación del analema apelando al movimiento del eje inclinado de la tierra, la forma elíptica de la “orbita terrestre”, la diferencia del día solar y día sideral, etc. En éste modelo geocéntrico el analema es algo tan simple como la composición de los dos movimientos rotatorios del sol, teniendo en cuenta además que cada día el sol retrocede casi 1º su giro diunal. La asimetría de los lóbulos es debida a que en el hemisferio norte el lapso primavera-verano es más largo que otoño-invierno.


Dios hizo sabiamente un universo bello, como todos sabemos, pero parte de esta belleza es su inteligibilidad, es decir, hizo un universo que puediera ser apreciado por cualquier hombre, pero sin necesitar acudir al “Einstein de turno” para que le indique cómo debe interpretar “contra el sentido común” lo que está contemplando con sus ojos. Evidentemente sí necesitamos de astrónomos que se especialicen en el estudio de los movimientos de los astros, pero ellos, como todo científico, deberían tener en el centro de su labor a Dios, y su Palabra Santa. Es cuando los cientificos se han alejado de la verdad contenida en las Sagradas Escrituras, cuando han comenzado a recibir la cosecha de lo que han estado sembrando: la confusión.

Termino con las palabras del sabio Cardenal san Belarmino, cuando un discípulo de Galileo pretendía inducirle a creer que el sol sólo se movía en apariencia:


“Y añado que las palabras “el sol se levanta y el sol se pone, y se apresura a llegar al lugar de donde surgió, etc.” fueron las de Salomón, quien no sólo hablaba por inspiración divina sino que además era un hombre sabio por encima de los demás y el más erudito en las ciencias humanas y en el conocimiento de todas las cosas creadas, y su sabiduría procedía de Dios. Así que tampoco es probable que hubiera afirmado algo que era contrario a la verdad ya demostrada o posible de ser demostrada. Y si usted me dice que Salomón hablaba únicamente de acuerdo a las apariencias, y es que nos parece que el sol viaja alrededor nuestro cuando realmente es la tierra la que se mueve, así como parece a uno que va en una barca que la playa se aleja de la barca, yo le responderé que quien parte de la playa, a pesar que le parezca a él como si la playa se alejase, él sabe que está en un error y lo corrige, viendo que la barca se mueve y no la playa. Pero con respecto al sol y la tierra, ningún hombre sabio necesita corregir el error, puesto que claramente experimenta que la tierra está quieta y que su ojo no le engaña cuando enjuicia que se mueve el sol, al igual que no le engaña cuando enjuicia que la luna y las estrellas se mueven.” (San Belarmino)”

Al analizar los sistemas astronómicos, podemos ver que, sobre la causa de las estaciones, son correctas y viables las explicaciones bajo la perspectiva del modelo geocéntrico, y sin poseer incongruencias.

A continuación para terminar expongo una animación que nos muestra ANALEMA SOLAR antes explicado, a esto me refiero a cómo sucede el cambio de posición de latitudes del Sol respecto a la tierra en un periodo ANUAL.
Debo resaltar que esta animación “solo” nos muestra las posiciones latitudinales, y no el movimiento diario, es decir, cada vista que se puede apreciar desde la tierra al Sol en la animación, es el cambio de posición que se pude observar a una misma hora cada día durante el año.

Animación Analema Sola 

Fragmento de la película "THE PRINCIPLE", que nos da una demostración del movimiento solar que produce las Estaciones.






Notas:

[1]. La luna está orbitando en torno a la Tierra. El sol, a su vez, orbita la Tierra a través de una elipse, y el resto de planetas orbitan en torno al sol.

[2]. Desde el punto de vista geocéntrico, estos puntos se llaman perigeo y apogeo. 

[3]. En coordenadas eclípticas la longitud celeste se mide en grados desde el punto Aries.
[4]. La estructura del universo y otros detalles íntimos de la Creación le fueron revelados en el siglo XII a santa Hildegarda de Bingen. No resulta nada sorprendente para un católico que lo revelado a esta mística no contradiga sino reafirme el texto de Gen 1-3. Pero lejos de ser ingenuas, las visiones de Hildegarda, representan el más detallado tratado de cosmología jamás escrito, e incluyen respuestas a muchas cuestiones que la ciencia actual no ha podido explicar satisfactoriamente.






Fuente: 
- creacinseisdas.blogspot.com
- galileowaswrong.com/


Creación EX DEO: Todo procede del Dios