martes, 18 de febrero de 2014

El estado de los muertos PARTE 2: La transfiguración, las almas bajo el altar y la parábola del rico y Lázaro.



El estado de los muertos. PARTE 2: 
Por Samuel Jaque Barrios



- La transfiguración (Mateo 17:1-13)
- Las almas bajo el altar (Apocalipsis 6:9-11)
- La parábola del rico y Lázaro (Lucas 16:19-31)


Muchos utilizan estos textos para sostener la inmortalidad del alma y un lugar intermedio inmediatamente después de morir, pues aquí desmentiremos estos mitos y veremos que la enseñanza de la inmortalidad del alma y el lugar intermedio no puede ser apoyada por estos textos bíblicos

La transfiguración.
Mateo 17:1-13

¿Estaba Elías y Moisés físicamente presentes con Jesús en Tabor?

Para sostener la inmortalidad del alma muchos citan este texto para respaldas su doctrina, diciendo que los muertos siguen vivos en un más allá. Pero a la luz de las escrituras notaremos que verdaderamente ellos no estaban presenta en la transfiguración de Jesús, sino solo Jesús, respecto a ellos, era solo su apariencia.

Para poder confirmar esto debemos leer el texto en el versículo 9, leamos.

Mateo  17:9 “Cuando descendieron del monte, Jesús les mandó, diciendo: No digáis a nadie la visión, hasta que el Hijo del Hombre resucite de los muertos.”

Es decir, ellos no estuvieron físicamente ahí, excepción de sus apariencias, solo Jesús estaba ahí verdaderamente. Si observamos todas algunas menciones de visiones en a biblia, notaremos que lo visto nunca está presente, sino que solo es un éxtasis. Las visiones no implican que lo mostrado esté presente necesariamente, esto mismo sucede con la visión de Pedro del lienzo en Hechos 10:9-17, si leemos este texto, nadie se atreverá a decir que Dios suspendió a todos esa cantidad de animales en el cielo (v. 12 “en el cual había de todos los cuadrúpedos terrestres y reptiles y aves del cielo”). Claramente aquí solo fue usado la apariencia de todos estos animales, y no sus cuerpos físicos.
También podemos ver el ejemplo de Pablo cuando vio a Ananías que le colocaba la mano sobre sus ojos cuando esta ciego después de su conversión en camino a Damasco, esto lo vemos en Hechos 9:10-12. Pablo vio en visión a Ananías, y que lo curaba, pero esto no fue real, y Ananías no estaba físicamente en esa visión, solo después de que Ananías fue físicamente a donde Pablo recién ahí lo tocó y lo curó. Esto nos muestra que en la visión Ananías no estaba físicamente y solo fue una ilusión dada por Dios a Pablo.

Y todo esto lo confirma el mismo Pedro en Hechos 12:6-10, donde es liberado de la cárcel por un ángel, y el reconoce la diferencia de una visión y la realidad, en el verso 9, leámoslo.

“Y saliendo, le seguía; pero no sabía que era verdad lo que hacía el ángel, sino que pensaba que veía una visión.”

Pedro confirma que las visiones no son sucesos reales. Por lo tanto ni Moisés ni Elías estaban ahí presentes físicamente.


Los mártires bajo el altar
Apocalipsis 6:9-11

¿Los mártires estaban literalmente ahí bajo el altar?

Para responder esta interrogante, preguntémonos algunas cosas:
“¿Las almas claman?”, “¿Por qué las almas debajo del altar?’”

Muchos sostiene que los mártires se encontraban verdaderamente bajo el altar, aquellos que fueron muertos por la causa de Cristo. Pero ¿es así como dice?, la verdad es que no, este texto no es literal, sino simbólico, analicemos un brevemente este texto:

“Cuando el Cordero rompió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían sufrido el martirio por causa de la palabra de Dios y por mantenerse fieles en su testimonio. Gritaban a gran voz: «¿Hasta cuándo, Soberano Señor, santo y veraz, seguirás sin juzgar a los habitantes de la tierra y sin vengar nuestra muerte?» Entonces cada uno de ellos recibió ropas blancas, y se les dijo que esperaran un poco más, hasta que se completara el número de sus consiervos y hermanos que iban a sufrir el martirio como ellos.”

Para comenzar a explicar este texto, debemos considerar que este texto no es literal, sino que es figurado, simbólico, aquí se utiliza una figura literaria llamada “personificación”, ésta consiste en atribuir a objetos o animales cualidades de ser humano, esta figura también es utilizada en Génesis 4:10, leamos este texto.

“—¡Qué has hecho! —Exclamó el Señor—. Desde la tierra, la sangre de tu hermano reclama justicia.”

Podemos apreciar aquí, que Dios dice que la sangre de Abel clama por justicia desde la tierra, no se requiere ser un doctor de la biblia o la literatura para decir que esto no es literal. Aquí Dios está expresando que él sabe lo que Caín hizo, y lo reprende.
Aquí en Génesis 4:10, cuando dice “sangre” es literal, y luego se le atribuyen cualidades y acciones  no pertenecientes a la sangre, esto es claramente la aplicación de la figura retórica “personificación” (o prosopopeya), tenemos otros ejemplos de esta figura aplicada en la biblia, lo podemos ver en 1 Cor 12:15-16, Job 28: 22; Salmos 19: 1-2; 35: 10; 85:10; 114: 3; Isaías 55:12; Lucas 19:40, entre otras. Esta figura mantiene el objeto de forma literal pero las cualidades son figuradas, los mismo sucede aquí, la sangre se mantiene, pero las cualidad atribuida es figurada, ésta representa que Dios está consciente del crimen de Caín.

Pero esto no queda aquí, para poder dar una mejor luz de esto, si logramos comprender que las almas están debajo del altar, esto no es casualidad que se diga, sino que un significado tiene, los mártires son personas que han sido muertas por una causa, ellos han sido sacrificados por el nombre de Cristo, su sangre a sido derramada por motivos del Señor, y dieron sus vidas hasta la muerte. Esto es una pista para entender este pasaje, ahora dirijámonos a Levítico 4:5-7, donde dice:

“El sacerdote ungido tomará un poco de la sangre del novillo y la llevará a la Tienda de reunión. Mojará el dedo en la sangre, y rociará con ella siete veces en dirección a la cortina del santuario, en presencia del Señor. Después el sacerdote untará un poco de la sangre en los cuernos del altar del incienso aromático, que está ante el Señor, en la Tienda de reunión. El resto de la sangre del novillo la derramará AL PIE DEL ALTAR del holocausto, que está a la entrada de la Tienda de reunión.”

Si notamos aquí en Levítico, la sangre de los animales víctimas de sacrificio es es derramada AL PIE DEL ALTAR, los mismo es descrito en el texto de Apocalipsis 6, donde las alma están debajo del altar, y  clamando por justicia al igual que Abel, esto es lo mismo paralelamente, así como la sangre Abel clama, las almas de los mártires claman, la sangre del sacrificado en derramada debajo del altar, las almas de los mártires están debajo del altar, claramente el hecho de que los mártires están en aquel lugar nos representa que han sido muertos, y esto por causa del Señor.

Pero usted puede decir “pero en Apocalipsis no dice sangre, dice alma, esto cambia todo, se está refiriendo a la persona”.

Pues en eso no hay contradicción ni inconsistencia en mis palabras, en el texto de Levítico, unos capítulos más adelante podemos leer algo alentador:

Levítico 17:11 (NVI)
“Porque la *vida de toda criatura está en la sangre. Yo mismo se la he dado a ustedes sobre el altar, para que hagan propiciación por ustedes mismos, ya que la propiciación se hace por medio de la sangre.”

*Lit. Alma

Esto nos ilumina aun más todo esto lo dicho, y también si leemos Deuteronomio 12:23, veamos.

“Pero asegúrate de no comer la sangre, porque la sangre es la *vida. No debes comer la *vida con la carne.”

*Lit. Alma
Y también en Génesis 9:4.

“Pero no deberán comer carne con su *vida, es decir, con su sangre.”

*Lit. Alma

Podemos apreciar claramente que la sangre representa el alma o vida, según los diccionarios hebreos, alma y vida son sinónimos, y literalmente en esto dos últimos pasajes presentados, literalmente dice “alma”. Cuando el Apocalipsis nos presenta alma, fácilmente podemos entenderlo como sangre, pues según en Levítico 17:11, la vida o el alma está en la sangre, y en Deuterononio y Génesis lo detalla más, diciendo que la sangre es la vida o alma misma. Es decir, la sangre de los mártires clama por justicia, así como Abel.

Claramente no eran las personas muertas, sino la sangre, así como la de Abel. Este pasaje nos enseña por medio de este símbolo, que Dios está consciente y recuerda a los mártires y hará justicia. Todo esto descrito en Apocalipsis 6:9-11 es figurado. Los muertos no están en el altar en el cielo.


La parábola del hombre rico y Lázaro
Lucas 16:19-31

¿Existen estos lugares descritos en esta parábola?
¿Los hombres después de morir siguen conscientes y vivos y va a estos lugares?

Para conocer con más detalle esta parábola ingresa aquí http://embajadores-delreinodedios.blogspot.com/2014/01/parabola-del-rico-y-lazaro-explicada.html  o busca la entrada en este blog con el título de la parábola

Muchos sustentan el infierno  y la inmortalidad del alma citando esta parábola, pero a la luz de las escrituras nos daremos cuenta que Jesús al relatar esto, nunca nos quiso dar a entender que los lugares descritos existen o que los muertos siguen vivos después de muertos y van a estos lugares.

La Parábola del hombre rico y Lázaro, es una representación, Jesús la utilizó para darles la enseñanza a los que estaban escuchando en ese momento, estas enseñanzas fueron directamente dirigidas a estos espectadores, confrontándolos y dándole lecciones para su aprendizaje.

Esta parábola como toda otra contiene aspectos reales como, hay un Dios, hay un juicio, hay un destino para el hombre. Pero esta parábola contiene estos aspectos para  representar la realidad que los hombre deben saber. Jesús relata esta parábola no solo con el fin de dar una enseñanza; que hay castigo y recompensa después de que mueren, y solo Jesús utiliza todo esto para representar el fin de los tiempos. Jesús utiliza estos recursos que ciertamente no son posibles en la realidad, para solo entregar su enseñanza, esto no es literal. El hombre rico es llevado a un tormento y Lázaro al lado de Abraham, representado el destino de cada uno, y luego comienzan un diálogo, es ahí donde Jesús comienza a entregarles la enseñanza central, y comienzan a hablar.

Si esos lugares  mencionados como tales fuesen reales, entonces también sería real que ellos se están viendo unos a otros, el rico con Lázaro, pero NO, esto no es literal, los lugares no son literales, solo Jesús utilizó estos destino representado el destino del hombre que será determinado en el juicio al final de los tiempo, esto solo Jesús lo hizo para representar el contexto. Solo hay un juicio (Apocalipsis 20:11-15), no dos, y este juicio es el del fin de los tiempos, donde los destinos de los hombres se determinan. 

Como he dicho, esto solo representa el destino de los hombres (y que no hay vuelta atrás). En el diálogo podemos ver que Jesús mismo les da una lección para aquellos que creen que hay vida después de muertos  (inmortalidad del alma), esta creencias es sostenida por el rico, ya que él le dice a Abraham:

Entonces te ruego, padre, que mandes a Lázaro a la casa de mi padre, para que advierta a mis cinco hermanos y no vengan ellos también a este lugar de tormento.”(Lucas 16:27, 28)-

 El hombre rico creía en la inmortalidad del alma, es decir, que el hombre sigue con vida después de muerto, y que Lázaro podía comunicarse con los vivos si viajaba a donde sus hermanos, aquí el hombre rico nos expresa la creencia de la no necesidad de resurrección para tener comunicación con los vivos.

En las segundas palabras del hombre rico, el insiste en que si un “muerto” es enviado a los hermanos, ellos se arrepentirán (v.30). Pero Abraham nos entrega la enseñanza contraria a ésta, y esto para dar la verdadera enseñanza, Abraham dice en su primera respuesta al hombre rico:

“Ya tienen a Moisés y a los profetas; ¡que les hagan caso a ellos!”(v.29)

Abraham nos entrega la importancia de la palabra de Dios, en el caso de los tiempo de Jesús es el A.T. y que en ella encontrarán la salvación, por medio de Moisés y los profetas, para no llegar a esa situación donde se encontraba el hombre rico.
Los destinos que se representan en esta parábola son definitivos, no intermedios, Lázaro recibiendo “consuelo”, y el rico es su instancia de“angustia”. Abraham en su segunda respuesta confronta la creencia del hombre rico y responde:

“Si no les hacen caso a Moisés y a los profetas, tampoco se convencerán aunque alguien se levante de entre los muertos. »”(v.31)

Abraham sostiene que para que un hombre pueda tener comunicación con los “vivos” debes necesariamente ser “levantado de los muertos”, es decir resucitado, y esto en cuerpo, esto es contrario a los que el rico sostenía, ya que él sostenía que fuese un muerto a sus hermanos.
Los diágolos que Jesús nos presenta aquí, son la verdadera enseñanza que se debe adquirir. Los lugares no son literales, solo representan el destino del hombre, de ser literal como he dicho, si existiesen como tal, sus descripciones serian tal y como se presentan de igual forma; un destino inmediato al morir, un lugar donde se comunican los dos lugares de destino.

Esta es la enseñanza general de esta parábola resumida. La intensión de Jesús era dar estas verdades utilizando estos recursos; un contexto del destino del hombre y que los muertos hablasen. Esto confrontó a los oyentes para ese entonces, esto fue un balde de agua fría para los judíos que escuchaban, ya que ellos creían en un lugar intermediario. Si se toma literal además de presentar inconsistencias por sus descripciones, también contradiría lo dijo por el autor de Hebreos al decir que Abraham al igual que los demás héroes de la fe nombrados, no recibieron recompensa celestial (Hebreos 11:8, 13-16), en cambio en la parábola se nos describe a Abraham en el lugar de consuelo con Lázaro, en la recompensa. Es por ello que definitivamente este lugar no es literal y no existe como tal, sino que solo es una representación del destino del hombre como contexto. Con esta parábola definitivamente no podemos sustentar la creencias del un lugar llamado el “seno de Abraham”, de ser sustentada, tendríamos obligadamente que decir que los justos y los injustos se pueden comunica, que Abraham está ahora en la recompensa del consuelo.
Esto contradiría las escrituras, los lugares y el rico y Lázaro no era personas reales, Abraham representa a Dios. Por lo antes explicado no podemos apoyar que existe el Seno de Abraham ni lugar intermedio descrito en esta parábola.

(Para conocer con más detalle esta parábola ingresa aquí http://embajadores-delreinodedios.blogspot.com/2014/01/parabola-del-rico-y-lazaro-explicada.html   ó busca la entrada en este blog con el título de la parábola).

Podemos concluir que los textos anteriormente mencionados y explicados no enseñan ni apoyan que los muertos están conscientes o vivos en un lugar intermedio como si hubiese inmortalidad del alma.

Las almas son mortales, ya que solo es el producto de la unión entre el cuerpo y el espíritu o aliento de vida (Génesis 2:7; Eclesiastés 12:7-8). Y solo tendremos alma inmortal después de ser resucitados (Juan 11:23-25; Marcos 10:30; Juan 12:25; Romanos 2:7, 16; Mateo 25:46)


Creación EX DEO: Todo procede del Dios